¿Y tú, eres amable?

Por: Hailey Gill, Daisy Arroyo, Maya Rechert Giron, Los Teddies de Roosevelt High School

Hay muchas cosas en la vida que son simples, gratis, que no requieren de grandes esfuerzos y que pueden traer mucha felicidad. Una de ellas es la amabilidad. Es un talento que todos podemos explotar, pero no muchos lo aprovechamos. Es una condición natural en el ser humano. Algo que en estos tiempos parece no existir, o mejor dicho escasea. Quizás la tecnología tiene mucho de culpa en esto, estamos tan inmersos en el teléfono, que sólo podemos ser amables virtuales, con los “me gusta” en las redes sociales. Así, de a poco vamos perdiendo nuestra condición de ser social y amable.

Muchas veces a las personas les gusta, y quieren, que otros sean amables con ellos pero ellos no son amables con los demás, no le demuestran esa amabilidad a los demás. Hay un dicho Británico que dice así ¨Lo que va, vuelve, lo que das es lo que recibes, lo que se siembra, se recoge.” Esto quiere decir que si tu das amabilidad recibirás amabilidad, pero si por el contrario, das odio u otras cosas malas eso recibirás de regreso. ¿Sabes por qué? Porque la vida es un bumerang.

A veces nosotros nos podemos sentir presionados a causa de las tareas de la escuela, o por nuestros padres y nuestros amigos, hasta el punto de frustrarnos. Y así, al sentirnos frustrados, comenzamos a tratar mal a los demás y decir palabras hirientes que son producto del enojo, sin pensar en lo que decimos y su consecuencia. Por lo tanto, es muy importante respirar muy profundamente y pensar antes de hablar o contestar mal a otras personas. Ser respetuosos hacia otros no es una opción, es una obligación, debemos tratarnos con respeto. Al ser respetuoso con otras personas, nos ganamos el respeto de ellos. Esto embellece nuestras relaciones con el resto del mundo. Si eres amable con otras personas, no solo tienes mejor perspectiva sobre ellos, sino que también ellos la tendrán de ti.

Existen infinidad de situaciones en que se hieren los sentimientos de otros por falta de amabilidad.

Tuvimos la oportunidad de entrevistar a algunos compañeros y esto es lo que ellos opinan:

María: “Una vez estaba en la biblioteca de la escuela, haciendo una tarea en grupo con unos amigos. Detrás de nosotros estaba una muchacha leyendo un libro, de repente ella nos empezó a decir groserías para que nos calláramos. Debo aceptar que estábamos haciendo algo de ruido pero en ese momento no nos dimos cuenta. Ella pudo haberse dirigido a nosotros de manera amable.”
Janet: “también puedes no ser amable cuando ignoras a quién te habla. Me sucedió con mi mamá. Le estaba platicando sobre mi día y no me prestó atención. Me sentí muy triste.”
Ana: “Estaba trabajando de mesera en un restaurante y había un señor muy impaciente, quien me llamaba con insistencia. Le pedí que esperara porque estaba con otra mesa, y él me gritó ‘ojalá se fueran todos los mexicanos de este país.’ Yo también le contesté enojada. Él no fue amable, ni yo tampoco.”
Andy Ángel: “En una oportunidad, cuando era niño, estaba en una tienda mirando juguetes. El empleado me empezó a seguir, y luego me confrontó gritándome que estaba tratando de robar. Me sentí muy mal porque yo no había hecho nada. Él pudo haber hablado conmigo en lugar de gritarme.”

Cada uno tiene su punto de vista de cómo tratar a los demás, pero sí creo que todos nos debemos de tratar con respeto. No es agradable ver cómo otras personas tratan mal a los demás, cuando veamos un maltrato de una persona hacia otra debemos ayudarles a que comprendan que hay formas para tratar a los demás y que no solo con groserías se debe de hablar. Debemos de unirnos para cambiar el mundo y respetarnos los unos a los otros. Además, si existen diferencias entre nosotros, podemos conversar con respeto, en lugar de pelearnos o gritarnos. Ser grosero, peleador, no soluciona ningún problema, al contrario, genera más dificultades.

Hay muchas cosas importantes en la vida, la amabilidad no puede ser tratada como una cosa, debe ser tratada como un tesoro. Todos la tenemos, pero no todos sabemos cómo demostrarla o usarla. A muchas personas les gusta recibir cosas buenas, pero no comprenden que para recibir amabilidad deben darla. Tenemos que cambiar y aprender a demostrarle a los demás nuestra amabilidad. Debemos cambiar el mundo y eso puede ser nuestro primer paso, cambiarse a uno mismo primero.

10 razones para ser amable:Si quieres amigos o amigas tienes que ser amable.

  1. Es una señal de respeto si eres amable.
  2. Para ser aceptado por otras personas tienes que ser amable.
  3. Si trabajas con personas tienes que ser amable con ellas.
  4. Ser amable es ser positivo, esto es bueno para tu salud.
  5. Todo lo que das, lo recibes. Si eres amable, otras personas lo serán también contigo.
  6. Mejora las relaciones interpersonales.
  7. Todos merecemos respeto, por lo tanto, ser amable es una manera de ser respetuoso hacia otros.
  8. Ser amable deja una buena imagen de nosotros en los demás
  9. Ser amable es el comienzo de un cambio en el mundo.

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