¿Volverá el sueño americano?

Por: La Red Hispana

 

El proyecto ‘Ley de ciudadanía estadounidense de 2021’ liderado por el senador Bob Menéndez y la congresista Linda Sánchez, abre la posibilidad de legalizar el estatus de 11 millones de inmigrantes para que puedan seguir contribuyendo a la sociedad tanto en el sistema económico como en el aspecto social.

 

Los “dreamers” y beneficiarios del TPS obtendrían de inmediato la opción de aplicar por la Residencia Legal Permanente o Green Card.

 

“Estamos dispuestos a negociar para conseguir el mínimo de 60 votos que necesitamos para que pase esta Ley” afirmó el senador Menéndez y añadió que los pilares de la reforma son seguridad, prosperidad, económica, y humanidad. El Proyecto de Ley está alineado con la visión de la Administración Biden y el plan de reforma migratoria.

 

¿Se legalizaría a todos los indocumentados?

 

El proyecto NO incluye a las personas que llegaron al país después del 1 de enero de 2021. Los elegibles deberán ganarse el camino para obtener papeles, pagar taxes y ser buenos ciudadanos. Inicialmente se les otorgaría una residencia temporal de cinco años y después podrían aplicar a la ciudadanía si cumplen con los requisitos que predisponga la Ley. El total del proceso demoraría 8 años.

 

“Queremos darle la oportunidad a esos buenos trabajadores y familias que han estado por años y décadas en nuestro país de manera irregular y que se ganen el acceso a la ciudadanía. Cuando las familias están unidas América es más fuerte” aseguró la congresista Sánchez. De esta manera todas estas personas saldrían de las sombras y podrían seguir sirviendo y protegiendo a la comunidad estadounidense.

 

Estabilizar Centroamérica

 

Muchos de los indocumentados que ingresan al país provienen de Centroamérica. Para esta parte se tienen estrategias como:

 

Estudiar y analizar las causas reales de la violencia en un plan que se desarrollaría en cuatro años con el fin de que se reduzca la inmigración y tratar de solucionar el problema de raíz.

 

Se crearían canales legales y seguros que permitan a los centroamericanos solicitar el asilo político. Esto evitaría los grandes riesgos que corren las personas desplazándose hacia el norte sin tener la certeza que serán aceptados.

 

Fortalecer la ley para ir en contra de las maras, coyotes, y narcotraficantes.

 

Se eliminaría el plazo de un año para presentar solicitudes de asilo y agilizar el procesamiento de las solicitudes.

 

Las enseñanzas de la cuarentena

 

La pandemia del COVID-19 expuso la importancia que tienen los trabajadores esenciales para la población estadounidense, quienes en su gran mayoría son inmigrantes indocumentados y que

 

independientemente de su estatus legal continuaron trabajando para cumplir con la demanda de necesidades básicas como la alimentación. Hay una sección específica para asegurar que los granjeros tengan un trato laboral justo como el horario laboral y salario. También se habla de ampliar los tipos de visado existentes y dar mayor flexibilidad para los inmigrantes y tener en cuenta diversos campos laborales. Se incluiría una reforma de la Visa H-4 y un aumento de la limitación numérica anual sobre Visa U.

 

Seguridad en la frontera

 

Uno de los grandes aspectos de la reforma migratoria es el control en las fronteras, especialmente en la del sur. Para ello se invertiría en tecnología y herramientas que no se han probado hasta ahora, con estrategias más efectivo que el muro pero que sean seguras y humanitarias, sin olvidarse de hacer un filtro de quienes ingresan.

 

Benéficos en la economía de EE. UU.

 

Facilitar a las empresas y negocios las opciones de contratar el personal que necesitan de manera legal. Así mismo la legalización de millones de indocumentados generaría más productividad y oferta laboral, así como aumento salarial.

 

Lenguaje

 

Una de las propuestas que ha llamado la atención es el cambio del término “alíen” a “no ciudadano” cuando se refieran a una persona que no tiene estatus legal en Estados Unidos.