¡Verdad y justicia ya!

Opinión Por: Marcos Davila

Ya han pasado casi 5 años y nos seguimos preguntando: ¿en dónde están los muchachos?

Algo que los 43 estudiantes normalistas tienen en común es que, al igual que millones de mexicanos, son pobres y que las vidas de sus familias, principalmente de sus madres y de sus padres fueron destrozadas la noche del viernes 26 de septiembre de 2014.

Antes de la Cuarta Transformación, desde el gobierno, entre otras cosas, se deshumanizaba a los pobres y había una feroz campaña de desprestigio contra quienes siempre han señalado las sinvergüenzadas de los malos gobiernos. Si el Estado violento que históricamente ha masacrado mexicanos, sin consecuencia alguna, en algún momento hubiese podido desaparecer a toda la juventud consciente, creo que así lo habría hecho desde hace mucho.

Durante y después del 26 de septiembre de 2014 bonitos se veían los policías ayudando a desaparecer mexicanos; bonita se vio la Procuraduría General de la República (PGR) simulando y queriendo hacer creer a la gente que los jóvenes de la Normal de Ayotzinapa eran “narcotraficantes”; bonito se vio el desgobierno de Enrique Peña Nieto usando cortinas de humo, intentando desanimar los esfuerzos de los familiares de los 43 de Ayotzinapa que, con la razón de su lado, aún se siguen aferrando a la búsqueda de sus hijos.

En verdad deseo que el próximo jueves 26 de septiembre, sino es que antes, haya una conferencia mañanera de AMLO en donde el reporte ofrecido por el gobierno nos acerque a la verdad, a la justicia y a la aparición de los estudiantes. Que después de esa conferencia la cosa cambie para bien y para siempre, en otras palabras, que no sigamos en las mismas. O se satisfacen las exigencias de las familias de los 43 de una vez por todas o nos alejaremos cada vez más de la verdad.

No y mil veces no. Para Peña Nieto ni perdón, ni olvido, ni amnistía, ni venganzas, ni persecución. Únicamente: ¡verdad y justicia ya!