Trump, la (in)migración y el coronavirus

Por: Sam Hernández- Parte 1

 

El impacto adverso de la reapertura de negocios/economía nacional por parte de Trump será letal para varios grupos, especialmente los grupos que incluyen a los latinos. Está obligando a la economía a reabrir para aumentar sus probabilidades de ser reelegido. Para esto, está vendiéndose de la salud de los estadounidenses.

 

Para Trump, satisfacer las necesidades financieras de sus partidarios de élite cleptócratas es fácil. Él es uno de ellos. Él también es un nacionalista blanco como muchos de sus seguidores, por lo que cerrar la frontera y continuar con las políticas antiinmigrantes los mantendrá felices tanto a él como a sus votantes.

 

La pandemia está afectando muy fuerte a 60 millones de latinos de EE. UU., particularmente en lo económico y la salud. Encuestas recientes demuestran que el 33% de los que han dado positivo para el coronavirus son latinos, casi el doble de su población que es el 18%. Es probable que los latinos y los Afroamericanos se infecten con el coronavirus 3 a 1 y mueran 2 a 1 en relación a cada blanco. Solo alrededor del 16% de nosotros ganamos lo suficiente para poder trabajar desde casa. Trabajamos desproporcionadamente en los trabajos con los salarios más bajos en la agricultura, las industrias al por menor y de servicios, las empresas de enlatados y las plantas de rastro de carne. Es menos probable que tengamos un seguro de salud. La mayor parte del trabajo que hacemos se realiza en condiciones de congestión y / o procedimiento en línea de hombro a hombro. Tenemos los niveles más altos de muerte y lesiones en el trabajo ya que estos tienen las peores condiciones para laborar.

 

Trump sabe que somos la población menos valorada y que es más probable que seamos el principal grupo de trabajadores que resulten infectados y con alta probabilidad de morir por el virus. Es por eso por lo que puede abrir la economía. Nuestras vidas no cuentan.

 

Trump está utilizando la Ley de Producción de Defensa no solo para justificar la apertura de la producción, sino que también limita el poder de OSHA (Administración de Seguridad y Salud Ocupacional), así como del CDCP (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades). Estos pueden recomendar cómo prepararse adecuadamente para el regreso de los trabajadores. Pero no pueden exigir adherencia ni penalizar a las empresas por incumplimiento. El programa de ayuda de 19 mil millones de dólares para COVID-19 está destinado a aquellos que poseen las granjas, no a los trabajadores del campo.

 

De los muchos grupos involucrados, en el que me enfocaré es en el grupo de los de abajo donde la mayoría de estos son latinos. Este es el grupo que pone en nuestras mesas prácticamente todo lo que comemos, bebemos y fumamos. Están en el campo como migrantes y realizan trabajos de “rebaje” en muchos casos. Recogen y cosechan los cultivos cuando están maduros y, a menudo, trabajan en las empresas de envasados y enlatados al final de la temporada. Trabajan en las granjas de animales regulares y de fábrica y en las plantas de matanza y empaque al final de la temporada. Trabajan en campos de algodón tanto en mantenimiento como en cosecha. Trabajan en los campos de uvas y granos para el mantenimiento durante las temporadas de cultivo y cosecha, e incluso trabajan en las plantas embotelladoras que preparan la cerveza, el vino y el licor. También trabajan en viveros e industrias de servicios. Son MUY esenciales. Los blancos generalmente no harán este tipo de trabajo físico por salarios miserables. ¡Imagínate como estaríamos sin ellos!

 

Solo me referiré principalmente a las plantas de carne. Somos aproximadamente el 40% de la fuerza laboral de la planta empacadora, tanto migrantes nacionales como indocumentados. Alrededor del 50% de nosotros (sigo refiriéndome a nosotros porque yo fui un trabajador migrante desde mi nacimiento hasta la edad de los 20 años) hemos recibido recortes salariales o hemos perdido empleos. El 50% de los latinos ha aceptado el recorte de su salario en comparación con el 33% de todos los trabajadores estadounidenses. No somos un grupo pequeño.

 

La población estadounidense ahora es de 332 millones. La población latina es de unos 60 millones. Probablemente seremos el 19% de la población de estadounidense para este fin de año. Minnesota tiene casi 6 millones de personas. Los latinos son aproximadamente el 6% de la población. Desde 2000, el electorado nacional de inmigrantes se ha duplicado. Más de 23 millones de ellos serán elegibles para votar en 2020. En total, 32 millones de latinos son elegibles para votar. Podríamos hacer una gran diferencia.

 

Para ser exactos sobre la verdadera población latina es imposible, especialmente la población inmigrante y migrante. Muchos indocumentados cruzan y nunca toman en cuentan. La migración frecuente y temporal hace que el conteo de poco correcto. Y con el censo muy menudo no ayuda ya que nos califica como “blancos”.

 

La Parte 2 de este artículo aclarará mejor el papel del Grupo Underdog (Los de Abajo), su importancia y su necesidad de defensores.