“Trump continúa devaluando a las personas de América que no son de origen europeo”

El Presidente Trump afirma que quiere “hacer a América grandiosa nuevamente”. Él no se da cuenta que esa declaración no puede ser tomada en serio. Nada de lo que hace demuestra que incluye a personas que no son de origen europeo en su supuesto intento de “buena voluntad.”

Por: SEBASTIAN (“SAM”) J. HERNANDEZ

Trump, como muchos otros en los Estados Unidos, usa incorrectamente el término “América.”. Estoy seguro de que en su frase “Make America Great Again” usa el término “America” ​​para referirse solamente a los Estados Unidos. Su intento al usar esta común frase seguramente no tiene la intención de incluir a algunas de las naciones “americanas” a las que ha etiquetado como “naciones de mierda.”

Al hacer esto, Trump pasa por alto el hecho de que otras 35 naciones además de los Estados Unidos forman parte del continente llamado “América.”.

En su manía verbal, se refirió recientemente a Haití y a algunos países africanos como “naciones de mierda.” Su veneno verbal en el pasado hacia otras naciones “americanas” muestra claramente que él piensa lo mismo de ellas que Haití y los países africanos.

Recordarán que él ha dicho con frecuencia que Obama no nació en los Estados Unidos y que los inmigrantes mexicanos no son nada más que delincuentes y violadores. También, ha insultado a otras naciones americanas, como El Salvador, Guatemala y Venezuela.

Debería cambiar su tema de “hacer a América grandiosa nuevamente” a “hacer que los Estados Unidos vuelvan a ser un gran país.”

Sin embargo, él no ha hecho nada para que los Estados Unidos vuelva a ser un gran país. Los datos muestran que los Estados Unidos fue un gran país antes de que él fuera elegido como su presidente. Además, Trump es un divisor, y no un unificador.

Su lenguaje vulgar sobre ya no aceptar inmigrantes de Haití y “otros países africanos de mierda” ha sido recibido con desdén, desprecio, y vergüenza, no solamente por los demócratas americanos, sino también por los miembros de su propio partido republicano.

La representante republicana Mia Love, hija de inmigrantes haitianos, ha declarado que los comentarios de Trump son poco amables, divisivos, elitistas y contrarrestan los valores de nuestra nación. Ella declaró además que tal comportamiento de un líder de nuestra nación y de cualquier otra nación, es inaceptable. Ella siente que Trump debería pedir disculpas a la gente de Haití, a las otras naciones de América y a las naciones africanas a las que ha calumniado vulgarmente.

Trump ha anunciado que terminará un programa de permiso de residencia temporal que permitió a aproximadamente 60,000 ciudadanos haitianos vivir y trabajar en los Estados Unidos tras el devastador terremoto de 2010. Desde octubre de 2015 hasta septiembre de 2016, más de 6,000 haitianos cruzaron a los Estados Unidos por la frontera con México. Muchos de ellos han sido repatriados a Haití. En enero pasado, Trump eliminó a los haitianos de las visas de trabajo de baja-calificación.

Trump continúa prestando poca atención a la urgencia en la crisis de Puerto Rico, que está todavía tambaleándose por falta de muchas recursos en su infraestructura y además por falta de electricidad. La empresa “Tribute Contracting” recibió un contrato de $156 millones de dólares de la agencia federal FEMA para entregar alimentos a la isla debido a la destrucción del huracán. 30 millones de comidas debían ser entregadas; sin embargo, sólo se entregaron 50,000 comidas y el contrato fue cancelado.

FEMA afirmó que “Tribute Contracting” manejó mal la distribución. Pero FEMA no ha hecho nada para asegurarse de que el resto de las comidas se entreguen a pesar de que la mitad de la isla aún no cuenta con energía eléctrica. Claramente, Trump piensa sobre Puerto Rico de manera muy parecida a lo que piensa sobre Haití a pesar de que Puerto Rico es un territorio de Estados Unidos y los portorriqueños son ciudadanos americanos.

Puerto Rico, Haití y otras naciones latinas insultadas por Trump son todas partes del Continente de América. Trump debe tomar en serio el término “América” ​​y dejar de devaluar a cualquier nación de América. Claro, es posible que algunas de estas naciones operan bajo gobiernos defectuosos o fallidos. Pero, ¿quién puede asegurar que eso mismo no está sucediendo aquí con el gobierno de Trump?

¿Cuánto tiempo puede Trump seguir insultando y calumniando a las naciones latinas de América? Algunas personas que no son latinas nos defienden pero eso no es suficiente. Los latinos debemos defendernos, hablar por nosotros mismos y hacer demandas que puedan mostrar resultados en los tiempos de las elecciones. Les pido a los lectores nuevamente: ¡Actuemos!

¡La acción en busca de lo que uno desea vale la pena!

Trump está usando la posibilidad de continuar el programa “DACA” o Acción Diferida para los Llegados en la Infancia” como una palanca para negociar con los demócratas. Entre otras cosas, Trump ha exigido $18 mil millones de dólares para construir 74 millas de “El Gran Muro” entre México y los Estados Unidos. Los demócratas han prometido que no financiarán ese muro incluso a riesgo de deportar a los aproximadamente 700,000 “dreamers” o soñadores de DACA—los jóvenes traídos desde niños por sus padres indocumentados a quienes el programa permite temporalmente un estado legal.

La reacción en contra de Trump ha sido enorme. La Corte Suprema de los Estados Unidos rechazó la fecha límite del 5 demarzo que estableció la Administración Trump para cancelar “DACA” después de la cual los llamados Soñadores podrían haber sido deportados.

Esto le da más tiempo al Congreso para deliberar sobre lo que se va a decider sobre DACA; hasta ahora los demócratas y republicanos no parecen poder ponerse de acuerdo.

Habrá apelaciones ante los tribunales pero lo importante es que las solicitudes de DACA siguen siendo aceptadas por la decisión de la Suprema Corte de Justicia. Esa decisión se debió en parte por la reacción popular en contra de la intención autoritaria de Trump y el Departamento de Justicia de cancelar DACA el 5 de marzo de 2018, fecha que obviamente ya pasó.

Ese es el poder que tiene el Pueblo de usar nuestra voz y actuar por lo que creemos. ¿Es tu voz una de esas voces y tu acción una de esas acciones?

Sobre el Autor:

SEBASTIAN (“SAM”) J. HERNÁNDEZ nació en una familia de trabajadores migratorios, agrícolas y manuales. En la década de 1930 su familia emigró a través del camino tradicional de trabajar en la agricultura estacional de camiones al establecerse en un pequeño (población de más de 200) del sur de Minnesota (Delevan) en el que se graduó en 1949. Después de la graduación se alistó en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos poco después de la graduación (1950) y obtuvo su alta honorable en 1954. Se graduó de la USF en 1959 con su título universitario. Luego regresó a Minnesota y comenzó a enseñar para las Escuelas Públicas de St. Paul al completar su maestría en Macalester en 1961. Enseñó Historia y Español desde 1961-1970. Durante estos años, comenzó su acción en la defensa de los derechos civiles del Movimiento Chicano, centrándose en los derechos civiles, los derechos humanos y la diversidad cultural.