Todos somos epidemiólogos

Opinión Por: Marcos Dávila

Para un personaje que no se cansa de hacer historia, y que vive la vida como si sus días tuvieran 48 horas y no 24 horas, como es el caso de nuestro presidente, inevitablemente tendrán que llegar tiempos difíciles, tiempos de guerras, tiempos de zopilotes. La actual guerra contra el Covid-19 es tan solo una, de otras guerras que muy seguramente vendrán durante este sexenio (2018-2024), y que Andrés Manuel López Obrador (AMLO), junto al pueblo de México, tendrá que librar.

Ante una crisis nacional, liderazgo, ante la acometida conservadora, liderazgo, ante una guerra, más liderazgo. Justo lo que hoy tiene México con AMLO al frente del Estado, es un liderazgo que, si bien tiene contento al pueblo, también tiene enojados a grandes empresarios, a medios de comunicación tradicionales, a expresidentes, en general, al conservadurismo reaccionario.

¿Y qué esperaban, que se continuara con más de lo mismo? Quienes forman parte del conservadurismo en México están muy molestos con el proceso de regeneración nacional, iniciado en 2018. Parecieran decirle todos los días a AMLO: “Sr. presidente, póngase a trabajar; deje de lograr sus metas; deje de informar todos los días al pueblo, o bien, no lo haga tan temprano, y menos los fines de semana que es cuando nosotros descansamos; deje de construir puentes y caminos; deje de atrapar corruptos; deje de defender nuestro petróleo; deje de fijarse en la raíz de los problemas de México (eso lleva mucho tiempo), mejor meta más gente a la cárcel, aplique la pena de muerte a los criminales más pobres y, de paso, no juzgue a los criminales de cuello blanco; deje de vender nuestros bienes mal habidos; no nos castigue, ni tampoco nos investigue; no ayude a los que menos tienen, mejor ayúdenos a nosotros, a los grandes traficantes de influencias, que nos hacemos pasar por “empresarios”; deje de privilegiar a los más pobres, los privilegios nos han pertenecido siempre a nosotros, a las clases altas”.

Cabe destacar que en México, la corrupción ha cobrado muchísimas más vidas que esta nueva pandemia. La epidemia neoporfirista, por mucho tiempo les ha hecho más daño a los mexicanos. Previo a la Cuarta Transformación, al menos los últimos cinco presidentes han contribuido en gran medida para atollar al país, económica, política, cultural y socialmente. Hoy, lo único que está haciendo AMLO es enderezar el rumbo.

Eso sí, en la oposición (moralmente derrotada) hoy parecen tener una nueva consigna: “Todos somos epidemiólogos”.