La historia y el enfoque en “El Muro”

Opinión por: Sebastián (“Sam”) Hernández

Parte 1 (de 2)

 

En el transcurso de la historia, los muros se han construido para mantener a la gente dentro o fuera de una región. Desde los muros de Jericó al muro de Berlín nunca lo han logrado.

 

Generalmente, la construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México se le atribuye a Donald Trump; que él lo originó. Eso es incorrecto. Incluso su crueldad hacia los inmigrantes en la frontera no es nada nuevo ni es el primero en actuar. Tiene socios presidenciales. Que él ha sido el más racista y el más cruel, eso es cierto.

 

El presidente Bill Clinton fue el primero en comenzar a construir el primer muro, cercas, diques y puentes modernos para ayudar a disuadir la entrada ilegal de inmigrantes. Llamó a estas barreras “infraestructuras”. George W. Bush continuó y colocó el esfuerzo como parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS en sus siglas en inglés), el departamento que surgió después del evento del 11 de septiembre. El impulso de estos nuevos esfuerzos de disuasión aumentó, sin intención de detenerse. En 2006, el Congreso aprobó la Ley de Valla Segura. Joe Biden, en ese momento senador, votó a favor. La adquisición de tierras se inició bajo los derechos de dominio inminente y aún siguen en curso. Bajo la administración Obama-Biden, la construcción continuó desde 2008 hasta el 2011. Se completaron unas 650 millas del muro. De hecho, bajo la administración Obama-Biden fueron deportados más inmigrantes que bajo cualquier otra administración. A Obama a menudo se le llamaba “Deportador en jefe”. Además, bajo Obama-Biden, se construyeron instalaciones tipo prisión. Algunas instalaciones incluían jaulas. Con estas “infraestructuras” el objetivo de asustar a la gente para que no quisiera entrar estaba encendido.

 

Sobre los temas de inmigración, es triste decir que el papel de la administración Obama-Biden no tiene muchos fundamentos para lavarse las manos de ser humanista. Fuera de su exitosa defensa de DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y la captura de sospechosos criminales, la administración Obama-Biden no tiene mucho historial para estar de pie.

 

Joe Biden ha dicho: “No se construirá ni un pie de muro en mi administración”. Él personalmente puede decirlo. Sin embargo, políticamente, hay muchas batallas legales que luchar antes de que esto suceda. Incluso los expertos políticos lo cuestionan. Algunos escritores de revistas y diarios claves expresan en qué creen que Biden se centrará con prioridad. Dicen que escuchan muy poca mención sobre la reforma migratoria. Hay un peligro futuro en eso. Por un lado, puede estar seguro de que, si no se resuelve el “problema del muro”, Trump prometerá continuar “El hermoso muro” si es reelegido. Aquellos de sus seguidores que son nacionalistas blancos como él, lo estarán esperando.

 

Para Trump, nada es más importante que construir el muro. El muro es él y él es el muro. No puede ser solo un muro. Debe ser un “hermoso muro”, como él. Será un muro “para siempre”. Tal como él. De esa manera, siempre puede hablar de ello, porque así está hablando de él. La construcción del muro en su costosa y hermosa grandeza física aparentemente está relacionada con él: su éxito como presidente y como persona. Es una extensión literal de sí mismo y la personificación misma de su poder. Sabe que es un nacionalista blanco, al igual que un gran número de sus seguidores. Sabe que prefieren que “América” ​​sea “todo blanco”; que todos los no blancos se vayan de “América” y el “muro” les impedirá venir o regresar. ¡Él cree que podría hacer que “Estados Unidos vuelva a ser grandioso” porque también cree que Estados Unidos es el único “América” que existe! Irónicamente, la mayoría de los inmigrantes que está tratando de mantener fuera provienen de las otras 35 naciones que componen el continente de “América”. Sus otros seguidores ven que las brechas de riqueza aumentan, incluso durante la pandemia. Lo ven como una bendición y una ventaja para su élite. Son o se ven pronto como parte del poder corporativo.

 

El muro exige alta tecnología. Un sinfín de empresas de tecnología, la policía y el ejército están al tanto.

 

Trump dijo que la construcción del muro es una promesa clave de su campaña. Esto es parcialmente verdad. También dijo que México lo pagaría. No va a suceder. Dice que ha encontrado la manera de que México lo pague sin saberlo. Más mentiras.

 

Personalmente, Trump fracasó al no extender la longitud del muro, porque psicológicamente, él es el muro. Es parte de la razón por la que se niega a admitir que ha perdido la reelección porque necesita cada momento su poder presidencial para: construir ese muro.

 

Trump heredó 654 millas de estructura fronteriza de las 2,000 millas de frontera. Trump vio la mayor parte construida al azar, y ciertamente no “hermosa”, como él. Por lo tanto, ha gastado la mayor parte de su tiempo y el dinero de nuestros impuestos en reconstruir el antiguo muro a su semejanza. ¡Por lo tanto, ha logrado construir aproximadamente 25 millas del nuevo muro! El muro ahora está hecho de acero, pintada de negro, y tiene hasta 30 pies de altura.

 

Actualmente, tiene alrededor de una docena de corporaciones privadas trabajando las 24 horas al día para, con suerte, agregar 50 millas nuevas aquí y allá en sitios en California, Arizona, Nuevo México y Texas.

 

Todo esto es un mito, tal como él. La naturaleza tiene barreras naturales infranqueables como pantanos, cañones, montañas, parques nacionales, ríos y desiertos escarpados. El poder del dominio inminente no siempre tendrá éxito.