Preparan múltiples movilizaciones por un alto a las deportaciones

Una coalición independiente lanzó una oleada de unas 25 movilizaciones en 15 estados en busca de un alto a las deportaciones

WASHINGTON (NTX).- Ante el inminente anuncio del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sobre migración, una coalición independiente lanzó una oleada de unas 25 movilizaciones en 15 estados en busca de un alto a las deportaciones.

El Movimiento por una Reforma Migratoria Justa (FIRM), una coalición que aglutina a 30 organizaciones a nivel nacional, busca presionar al presidente para que otorgue un alivio migratorio a millones de inmigrantes indocumentados, incluidos los niños centroamericanos.

Las movilizaciones siguen a la decisión de los republicanos de la Cámara de Representantes de buscar que se elimine el programa DACA, que suspendió las deportaciones de 580 mil jóvenes indocumentados, la mayoría mexicanos.

“Los republicanos de la Cámara de Representantes han echado su suerte con nuestra comunidad canjeando el destino de nuestras familias por la política”, deploró Kika Matos, del Centro de Cambio Comunitario (CCC), una de las organizaciones participantes en FIRM.

“Ahora no le dejan al presidente Obama ninguna opción más que tomar acción, y lo haremos rendir cuentas a su promesa de ofrecer alivio a nuestras familias”, añadió.

Las movilizaciones, que culminarán con un acto de protesta en la Casa Blanca el 28 de agosto, han incluido asambleas comunitarias en Little Rock, Arkansas, y en Brooklyn, Nueva York, así como actos públicos en Los Ángeles, Phoenix, Woodburn y Boston.

A partir de la próxima semana tendrán lugar eventos como una vigilia en Artesia, Nuevo México; asambleas comunitarias en Fort Lauderdale, Florida, así como actos de presentación de las calificaciones migratorias en California, Illinois y Georgia.

Los miembros de la coalición planean además el lanzamiento de una campaña de concientización de votantes hispanos el 21 de agosto en Colorado, como parte de la estrategia de alentar a los electores latinos a votar por candidatos que apoyen una reforma migratoria.

Para el 28 de agosto, Casa Maryland planea una concentración frente a la Casa Blanca, en seguimiento a sucesivos actos de desobediencia civil realizados en las últimas semanas para pedir al presidente un alto a la separación de familias.

Durante ese día, otras organizaciones miembros de FIRM protagonizarán actos de protesta en Phoenix, Detroit, Vancouver, Kalamazoo, Filadelfia y en Yakima, en el estado de Washington.

La ola de movilizaciones tiene lugar en momentos que el Congreso estadunidense se encuentra de receso hasta la primera semana de septiembre.

Aunque los republicanos aprobaron su polémica iniciativa de ley que busca acelerar las deportaciones de niños centroamericanos y suspender el alivio migratorio a jóvenes indocumentados, su proyecto de ley enfrenta la amenaza de veto de Obama.

“Le pedimos al presidente que termine lo que empezó y ofrezca alivio a nuestras comunidades”, señaló la directora ejecutiva de la organización Promise Arizona, Petra Falcón, en alusión a la crisis humanitaria de niños migrantes sin acompañantes.

“Seremos firmes en nuestra determinación de demandar un proceso justo que les otorgue a estos niños la oportunidad que se merecen de presenter su caso”, señaló.

Ante la ausencia de acuerdos en el Congreso, el mandatario ofreció actuar por su cuenta en el tema migratorio este verano, lo que se espera ocurra antes que concluya el receso legislativo la primera semana de septiembre.

Los partidarios de la reforma migratoria desean que Obama apruebe suspender las deportaciones de al menos varios millones de adultos cuyos hijos son ciudadanos estadunidenses o califican bajo el proyecto de ley de migración aprobado por el Senado en junio del año pasado.

Sin embargo, el gobernante mencionó en una reciente rueda de prensa que carece de “luz verde” para adoptar medidas generalizadas en temas como el de migración, en momentos que los republicano buscan demandarlo por adoptar acciones ejecutivas sin consultar al Congreso.

La Casa Blanca insiste en que la preferencia del presidente es que se apruebe una reforma migratoria integral en el Congreso, pero los republicanos anunciaron que no votarán ningún proyecto amplio en 2014, en vísperas de las elecciones legislativas de noviembre.

 

Indocumentados aguardan expectantes medidas migratorias de Obama

Indocumentados de México y Centroamérica se manifestaron esperanzados sobre el impacto favorable de una serie de medidas migratorias de carácter ejecutivo que se espera anuncie pronto el presidente estadunidense, Barack Obama

 

“Yo le pediría (a Obama) que diera visas o permisos de trabajo, o que legalizara a los que ya estamos aquí desde hace tiempo”, dijo a Notimex, José Luis Neri, un joven del noroccidental estado mexicano de Sinaloa.

Neri llegó hace 14 años a la capital de Estados Unidos, donde trabaja como cocinero en un restaurante y espera beneficios de las medidas que Obama pudiera anunciar pronto.

Tras el fracaso en el Congreso para avanzar una reforma al sistema migratorio del país, Obama indicó que recurriría a sus facultades ejecutivas para enmendar el sistema migratorio estadounidense.

Se prevé que las medidas tomadas a través de una orden ejecutiva sean dadas a conocer antes de que termine el receso legislativo a principios de septiembre.

Líderes demócratas y activistas han señalado que funcionarios del gobierno del presidente Obama discuten una serie de opciones para ofrecer protecciones legales y permisos de trabajo a una parte “significativa” de más de 11 millones de indocumentados en este país.

Entre las propuestas figuraría un alivio temporal para los inmigrantes indocumentados sin antecedentes criminales y con parientes que sean ciudadanos estadunidenses o aquellos que han vivido en el país por varios años.

Según activistas a favor de la reforma migratoria, la población beneficiada podría sumar unos cinco millones de indocumentados.

“Permisos de trabajo, eso es lo que quieren todas las personas aquí, eso es lo que tiene que dar Obama, un progreso, un permiso de trabajo”, señaló un guatemalteco que sólo se identificó como Pedro.

Originario de una comunidad indígena de Guatemala, Pedro enfrenta dificultades para hablar en español, pero destacó el trabajo de los inmigrantes hispanos en particular en lossectores de servicios y la construcción.

“¿(Quién) hace la limpieza?, no vas a ver un gringo limpiando los baños, ¿quién está cocinando la comida, quien está sirviendo o construyendo las casas?”, planteó el joven de 19 años.

Pedro emigró de Guatemala a Estados Unidos hace tres años y desde entonces trabaja en la industria restaurantera.

Pedro anotó que mientras un cocinero hispano indocumentado gana 900 dólares a la quincena, un supervisor estadunidense en su lugar de trabajo tiene un ingreso de 20 dólares la hora. “Nosotros trabajamos mucho”, resaltó.

Consciente de la crisis migratoria en la frontera por la llegada de casi 60 mil menores que viajan solos tanto de su natal Guatemala como de Honduras y El Salvador, Pedro llamó la atención sobre las deportaciones.

“Lo que pido al gobierno es que pare de deportar gente, los niños deje (son dejados) sin padre, sin madre, he mirado niños, lloraban”, remarcó.

“A mí me gustaría que nos diera papeles o permisos para trabajar”, dijo a su vez Lucila, una inmigrante del sureño estado mexicano de Guerrero, que recién perdió su trabajo en un restaurante capitalino.

Lucila dijo que es urgente una solución para “dejar de tener miedo” a una eventual deportación.

Guillermo, un guatemalteco que trabaja como albañil hace 14 años, destacó la urgencia de poder trabajar sin preocuparse por una posible deportación a sus países de origen, donde, dijo, “no hay nada, están pobres”.

De igual forma, Rosalinda, una joven de 19 años, dijo que le gustaría la residencia. “Sería buena, pero si no se puede, pues también estaría bueno que nos den un permiso de trabajo para no tener problemas, porque lo que uno quiere es progresar, tener un poquito”.

Apuntó que dobla turnos en un expendio de hamburguesas porque el salario es insuficiente y no puede encontrar un mejor empleo por la falta de papeles.

Yugari, de 16 años, su mamá de 42 y sus tías, una familia extendida de 10 miembros procedente de Guerrero, también coincidieron en que el otorgar permisos de trabajo a la comunidad debería ser la prioridad del gobierno de Obama.