Otro mexicano más sentenciado a pena de muerte en Texas

Ramiro Hernández fue condenado a muerte en 1997 por el asesinato de un ranchero de Kerrville, en Texas

 

DALLAS (NTX).- El estado de Texas fijó la fecha de ejecución del mexicano Ramiro Hernández Llamas para el 9 de abril de este año, condenado a muerte por el asesinato de un hombre para el que trabajaba y por violar a su esposa.

La ejecución ha sido establecida tras la orden de un juez del condado Banderas para que el Departamento de Justicia Penal inicie el proceso que concrete la sentencia de muerte del mexicano, de 44 años y originario de la ciudad de Nuevo Laredo, en el estado mexicano de Tamaulipas.

Hernández fue condenado a muerte en 1997 por el asesinato de un ranchero de Kerrville, en Texas, para el cual realizaba trabajos de mantenimiento.

El expediente indica que Hernández sacó de su vivienda con engaños a Glen Lich, de 48 años y quien además era escritor y profesor universitario, y lo asesinó a golpes con una barra de metal, tras lo cual se introdujo a la casa, amarró a la esposa del asesinado y abuso sexualmente de ella en repetidas ocasiones.

Los abogados de Hernández han sostenido que el mexicano sufre de una forma de retraso mental, por lo que ejecutarlo sería una violación a un fallo de la Corte Suprema que ordena no ejecutar a reos con incapacidad mental.

Actualmente, hay 13 mexicanos con una pena de muerte en Texas y Tamayo fue  el tercero en ser ejecutado después de emitido el “Fallo Avena”.

 

Las últimas palabras de condenados a la pena de muerte en Texas

En 1982, el estado norteamericano de Texas reinstauró la Pena de Muerte. Desde entonces, cada preso condenado recibe una apetitosa comida y se pone ropa limpia; antes de ser atado en la camilla para recibir la inyección letal. Entonces, el director de la cárcel pregunta: “¿Tienes algo que decir?”, para después aplicarle la condena.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha registrado estas últimas ideas y las ha hecho públicas en la web. Los registros incluyen: delito, edad, raza de las personas a las que agredieron y la raza del condenado. Son un total de 500 frases finales –pronunciadas por los ejecutados en Texas entre 1982 y 2013- las que pueden ser leídas en el referido sitio.

El registro inicia con las palabras de Charlie Brooks Jr., condenado por el asesinato de un mecánico en un motel y ejecutado en 1982. El último registro corresponde al 26 de junio de este año, cuando Kimberly McCarthy (de 52 años) fue ejecutada por apuñalar a un anciano de 70 años. La inyección letal es el método de ejecución adoptado por todos los estados donde se aplica la Pena Capital; luego de fueran suprimidos la horca y la silla eléctrica.

Este recuento no ha estado libre de controversias. Abogados y activistas contrarios a la Pena Máxima consideran indecente que se exponga algo tan íntimo, como la despedida de hombres y mujeres segundos antes de morir.

Texas es líder en el número de ejecuciones en Estados Unidos desde 1976; mientras que el número de estados que han abolido la pena de muerte sigue aumentando (ya son 18). El estado de Texas, junto con Oklahoma, Mississippi y Arizona; acumularon tres cuartas partes de todas las ejecuciones realizadas en Estados Unidos durante 2012.

Por otra parte, el costo de una ejecución y de todos los procedimientos judiciales que la preceden, es muy superior al de una cadena perpetua. Según el Death Penalty Information Center (DPIC), una ejecución cuesta unos 3 millones de dólares; mientras el costo de encerrar a alguien durante el resto de su vida es de un millón.

Según el último informe anual sobre la pena de muerte en el mundo –elaborado por Amnistía Internacional- la tendencia mundial se aleja –en general- de la Pena Capital. En los últimos seis años, cinco estados de Estados Unidos han promulgado leyes para abolir la pena de muerte: Nueva Jersey (2007), Nuevo México (2009), Illinois (2010), Connecticut (2012) y el mes pasado Maryland.

Declaraciones de amor; reclamos por injusticia; arrepentimiento; expresiones de fe; búsqueda del perdón; aceptación de los crímenes cometidos; peticiones de perdón a los familiares de las víctimas; e incluso, condenados que aseguran ser inocentes; son algunos de los tópicos abordados en las últimas palabras de quienes están próximos a morir. A continuación, algunos que son impactantes o muy singulares; y que sin duda mueven a la reflexión:

1. “Mucha gente dice que no he cometido esos asesinatos, realmente lo hice”. (Chester Elroy)

2. “A todos mis compañeros, les digo como Arnold Schwarzenegger: ‘Volveré’”. (Carroll Parr)

3. “Por favor, sigan luchando por mi inocencia a pesar de que yo me haya ido”. (Hugnes Preston)

4. “Nunca confíes en un abogado de oficio”. (Cary Kerr)

5. “Quiero que mi madre sepa que no hay razón para llorar, todo el mundo muere”. (Beunka Adams)

6. “Ojalá pudiera morir más de una vez para decir cuánto lo siento”. (Karl Chamberlain)

7. “Me van a matar esta noche. Me van a asesinar”.  (Cary Graham)

8. “Me lo merezco”. (Charles Bass)

9. “Lo he dicho desde el principio y lo diré de nuevo: soy inocente. No he matado a nadie”.  (Kenneth Ransom)

10. “Me gustaría pedir disculpas a la familia de la víctima”. (Cornelio Goss)

11. “No creo que el mundo vaya a ser un lugar mejor o más seguro sin mí”. (Jeffery Doughtie)

12. “No hay hombre que esté libre de todo mal, ni ningún hombre que sea tan malo que no valga nada”. (David Allen Castillo)

13. “Lo siento por la familia de la víctima. Me gustaría poder hacer las paces con ellos”. (Randy Linn Wolls)

14. “Sólo quiero decir que lo siento a la familia de la víctima. Sé que les causé mucho dolor y sufrimiento”. (Alvin Wayne Crane)

15. “Yo fui criado por la Autoridad Juvenil de California… Estaba en sus escuelas y reformatorios penitenciarios, pero ah, crean monstruos en este país”. (David Matin Long)

16. “Me gustaría pedir disculpas a la familia de la víctima…. Estuve enfermo, asustado, y buscando el amor en todos los caminos equivocados. (Cornelius Alan Goss)

17. “Para todo el pueblo de México, me gustaría darles las gracias por la ayuda”. (Javier Suarez Medina)

18. “Rezo con la ayuda de Dios que me perdone por el dolor que he causado a su familia. Lo siento de verdad”. (Alva Curry)

19. “A pesar de que estaba tirado en la camilla, a segundos de mi muerte, estoy en paz total”. (Marcos Stroman)

20. “Lo siento por todo lo que he hecho. Le he hecho daño a mucha gente… Una cosa más, Viva México, Viva México”. (Humberto Leal)

En algunas ocasiones, los condenados a muerte logran demostrar su inocencia antes de ser sometidos a la Pena Capital. Tal fue el recordado caso de Anthony Graves, un hombre negro de Texas; quien fue condenado a muerte en 1994, tras ser declarado sin pruebas como el autor de una masacre. No obstante, en el año 2000, el verdadero asesino confesó su crimen. A pesar de ello, Graves permaneció preso 10 años más en su celda en Livingston (Texas).

“Luego de meses de investigación y de haber hablado con todos los testigos en este caso; después de observar debajo de cada piedra posible, no hemos encontrado ninguna prueba creíble que vincule a Anthony Graves con los asesinatos”, declaró finalmente la fiscal especial Kelly Siegler.

Como Graves, otros 141 hombres –entre ellos 71 negros- han sido declarados inocentes en 26 estados de Estados Unidos y son hoy “Embajadores del cambio”. 24 de estos casos han ocurrido en Florida, 20 en Illinois y 12 en Texas; según el Centro de Información sobre la Pena Capital (DPIC, por su sigla en inglés). “Si las estadísticas son una indicación, el sistema bien podría ejecutar a acusados inocentes”, ha advertido la ex jueza de la Corte Suprema, Sandra Day

 

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