Obispos de EUA denuncian “inhumana industria” de cárceles migratorias

“En muchos sentidos, los inmigrantes detenidos son tratados menos favorablemente que los acusados criminales”

Washington (Notimex).- La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) denunció que el sistema de centros de detención migratoria de Estados Unidos se ha convertido en una “industria inhumana” y sostuvo que requiere de reformas extensas y urgentes.

El sistema migratorio de Estados Unidos creció en 500 por ciento entre 1994 y 2013 al pasar de una población promedio diaria de detenidos de seis mil 785 inmigrantes indocumentados a 34 mil 260, equivalentes a un total de 85 mil personas a 440 mil respectivamente.

“Es hora de que nuestra nación reforme este sistema inhumano, que innecesariamente detiene a personas, especialmente a las poblaciones vulnerables que no son una amenaza”, señaló el obispo auxiliar de Seattle, Eusebio Elizondo.

Un estudio elaborado por la USCCB muestra que el crecimiento de los centros de detención ha generado un sistema que padece “desajustes, familias fracturadas, violaciones de los derechos humanos, peticiones legales abandonadas y menor prestigio nacional.

“En muchos sentidos, los inmigrantes detenidos son tratados menos favorablemente que los acusados criminales”, concluyó el reporte “Liberando la Dignidad Humana.

Bajo las reglas del Departamento de Seguridad Interna (DHS), los inmigrantes detenidos no son liberados aún cuando existe la opción de colocarlos bajo estricto monitoreo, indicó el estudio.

“En contraste, la mayoría de los acusados criminales obtienen audiencias de custodia por parte de funcionarios judiciales poco después de su detención y pueden ser liberados bajo condiciones que garanticen que regresarán a las cortes”, añadió.

En opinión del obispo Elizondo, los problemas del sistema han derivado en prolongados tiempos de detención de solicitantes de asilo político, víctimas de tráfico humano, sobrevivientes de tortura, así como de madres y menores de edad.

El obispo de Brooklyn, Nueva York, Nicholas DiMarzio, planteó como alternativa a los centros de detención, como el uso de modelos comunitarios de manejo de casos que han mostrado en ser exitosos en la reducción de costos y en asegurar que aparezcan en sus procedimientos judiciales.

“Hemos creado una industria de detención que hace presa de la vulnerabilidad de otros seres humanos, la vasta mayoría de los cuales no son criminales”, lamentó el obispo neoyorquino.

Un número creciente de los centros de detención migratoria de Estados Unidos son administrados por empresas privadas con fines de lucro.

“La política de detención, que impacta los derechos humanos y la dignidad de las personas, no debería estar impulsada por motivos de lucro”, señaló el director ejecutivo del Centro de Estudios Migratorios (CMS), Donald Kerwin.

La USSCB sostuvo que la reforma del sistema de detención migratoria de Estados Unidos requiere no sólo de una expansión a gran escala de programas de detención alternativos, sino de recursos presupuestales adicionales aprobados por el Congreso estadunidense.

 

Indocumentadas detenidas piden a Obama segunda oportunidad

Unas 30 mujeres indocumentadas detenidas con sus hijos en un centro federal en Texas pidieron al presidente Barack Obama una segunda oportunidad y ser liberadas, mientras promotores de la reforma migratoria solicitaron el fin de esta política

 

En una carta enviada a Obama y dada a conocer aquí, las mujeres solicitaron refugio humanitario y que sus hijos tengan la oportunidad de convertirse en hombres y mujeres de provecho, citando la difícil situación de seguridad en sus países, la mayoría en Centroamérica.

“Le pedimos que nos libere y que nos dé refugio. Por favor denos una oportunidad para demostrar que somos madres honestas, responsables y trabajadoras. Queremos que nuestros hijos sean futuros hombres y mujeres de bien para la sociedad, pero necesitamos de su ayuda”, indicaron en su misiva.

La carta precedió dos huelgas de hambre llevadas a cabo por las mujeres en el centro de detención de Karnes Texas, la primera en marzo y la segunda en abril pasados.

La mayoría de las mujeres han estado retenidas en esas instalaciones durante nueve meses y están en espera de una audiencia final de deportación, que dijeron temen tendrá un resultado adverso sobre su solicitud de refugio.

“No dormimos pensando en tanto problema. Nuestros hijos no comen, no quieren ir a estudiar y se sienten mal cuando ven que llegan cientos de familias y luego se van de esta detención”, dijeron aludiendo a aquellas familias que han sido deportadas.

Esther Portillo, de la agrupación Families for Freedom, que dio a conocer aquí el contenido de la carta, dijo que aunque el tema es complicado, existe la expectativa de que el mandatario pueda atender a partir de la reciente orden de una juez contra la detención de estas familias.

Portillo explicó que la juez Dolly Gee, de una corte federal de distrito en California ha urgido tanto al gobierno como a los abogados defensores de estas familias encontrar una solución en torno a lo que calificó como “condiciones restrictivas”, sobre estas detenciones.

“Tenemos esperanza de que por medio de esta negociación y la presión de la comunidad y de las mamás, podamos llegar a un acuerdo que resulte en la liberación de estas familias”, dijo en entrevista frente a la Casa Blanca.

Portillo indicó que varias agrupaciones promotoras de la reforma migratoria, incluyendo la suya, reiteraron además su llamado al mandatario para que se ponga fin a la política de detención de familias de inmigrantes indocumentados.

En su carta, las mujeres expresaron su frustración por su prolongado encarcelamiento y el de sus familias, al considerar que su detención constituye un castigo que no corresponde a su falta.

“Sentimos que nos tratan como si fuéramos peores que criminales porque no nos dan derecho a nada”, señalaron.