Nuestros trabajadores agrícolas son esenciales e inmigrantes

Nuestros trabajadores agrícolas son esenciales e inmigrantes

 

Por Diana Navarrete-La Red Hispana

Los latinos juegan un papel fundamental en la industria de los trabajadores agrícolas de los Estados Unidos, desde luchar y abogar por un mejor trato a los trabajadores migrantes, hasta cosechar los productos que llegan a nuestra mesa cada día. Nuestros campesinos son una comunidad poco representada y han enfrentado todo tipo de dificultades dentro de su labor, sobre todo durante la pandemia del COVID-19. Aun así, continúan saliendo adelante y enorgulleciéndose de su invaluable trabajo.

 

La mayoría de los trabajadores agrícolas son inmigrantes

Según la Encuesta Nacional de Trabajadores Agrícolas (NAWS, por sus siglas en inglés) realizada en 2018, un 77% de los trabajadores agrícolas se identifican como hispanos y aproximadamente el 61% son descendientes mexicanos.

 

Aproximadamente 2 de cada 3 trabajadores agrícolas son ciudadanos o residentes legales de los Estados Unidos. Si bien estos trabajadores pagan impuestos y contribuyen a la economía, no están protegidos por las leyes laborales de los Estados Unidos y viven todos los días bajo la amenaza de deportación y separación familiar, todo mientras trabajan en condiciones extremadamente difíciles.

El USDA estima que el 73% de los trabajadores agrícolas de hoy nacieron fuera de los Estados Unidos. Durante décadas, los trabajadores agrícolas inmigrantes han ayudado a alimentar al país, pero la industria enfrenta una escasez crónica de mano de obra que se ha empeorado por la pandemia del COVID-19, evidenciando aún más que las condiciones y los derechos de los trabajadores agrícolas y sus familias deben mejorar.

 

Los trabajadores agrícolas pasan largas jornadas cosechando cultivos en todo tipo de clima mientras corren el riesgo de sufrir lesiones o enfermedades debido a la exposición a pesticidas o equipo pesado. También se han enfrentado a incendios forestales y olas de calor récord.

 

Estatus legal y visados

Es urgente modernizar el programa de visas temporales y establecer un camino hacia la ciudadanía para los trabajadores agrícolas indocumentados a largo plazo para protegerlos a ellos y a sus familias, y garantizar el futuro de la industria agrícola en los Estados Unidos.

Algunos de ellos son beneficiarios de programas de trabajadores inmigrantes o H-2A, los cuales permiten a los empleadores agrícolas estadounidenses traer trabajadores extranjeros temporales a los Estados Unidos. Sin embargo, la estructura y la implementación de los programas H-2A pueden crear un ambiente de trabajo con salarios y condiciones laborales que no son eficientes.

La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) asegura que brindar estatus legal a los trabajadores indocumentados actuales tendría un efecto neto positivo en el presupuesto federal, aumentando los ingresos fiscales. La CBO también descubrió que legalizar a la población indocumentada impulsaría la producción económica y aumentaría el empleo para los trabajadores nacidos en los Estados Unidos.

 

El Congreso debería permitir que los trabajadores agrícolas indocumentados que han estado presentes en los Estados Unidos se ajusten a un estatus legal. Esto permitiría a los agricultores mantener legalmente su fuerza laboral actual, al tiempo que permitiría a los inmigrantes indocumentados tener libertad, ganar un salario justo, estar mejor protegidos contra la explotación y el abuso, y participar plenamente en las comunidades que han llamado hogar durante años.