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Los especialistas indican que la
oleada de regresos va a suponer
un gran problema para el estado
mexicano. “No estamos creando el
número de empleos que se requiere
crear cada año, que es de 1,2 millones:
en 2011 no llegamos siquiera
a los 600.000” señala Quintana. Si a
ello se añaden las 400.000 de personas
que vinieron desde EUA., eso
supondrá un déficit de casi un millón
de puestos de trabajo.
Además, con la llegada de trabajadores
procedentes de EUA. el
estado mexicano perderá grandes
ingresos por las remesas de dinero
que los emigrantes enviaban a sus
familias en México; un dinero que
resulta crucial como estimulador
económico, ya que fomenta la demanda
interna y revierte en el cobro
de impuestos por el Estado, etc.
Según datos del Banco de México, se
está hablando de miles de millones
de dólares cada año. En 2011 la cifra
fue de 21.000 millones de dólares.
Por ahora el ritmo de remesas es
semejante al de los años anteriores,
pero su crecimiento se frena. Y si
el regreso de emigrantes continúa,
lo que parece bastante probable,
ya que los legisladores estadounidenses
no tienen previsto aflojar
su lucha contra la inmigración, el
volumen de remesas, obviamente,
irá decreciendo.
Eso puede generar a su vez problemas
presupuestarios de escala
nacional y local, ya que dejará sin
dinero a los parientes de los emigrantes
que no tienen trabajo en
sus comunidades. Si bien en regiones
como Oaxaca, Chiapas, Hidalgo
o Veracruz la situación económica
mejoró en los últimos años gracias
a los ingresos provenientes de los
emigrantes afincados en EUA., con
el regreso de sus habitantes el progreso
podría cesar.
En Hidalgo, por ejemplo, unos
20.000 repatriados, que en ocasiones
tienen una mayor experiencia
laboral, influyen en la vida laboral
local. “Para los que viven aquí sí
que es un problema, pues los que
llegan desplazan a los que tienen
trabajo”, dice Carmen Dorantes, la
coordinadora de la oficina de Apoyo
al Hidalguense en el Estado y el Extranjero.
Entretanto, las autoridades mexicanas
toman medidas para normalizar
la situación, y en los estados con
mayor índice migratorio atienden a
los que regresan. Así, en Hidalgo las
autoridades locales apoyan con recursos
a los inmigrantes que optan
por empezar un negocio propio. Los
mismos programas de apoyo funcionan
en tales estados con un alto
nivel de emigración, como Michoacán,
Jalisco y Guanajuato.
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