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Aunque los mil 200 soldados
han brindado asistencia
a la Patrulla Fronteriza
en la captura de miles de
inmigrantes indocumentados,
su labor no es vista como la
más eficiente debido a los
costos que representa
Más de un año después de su despliegue,
la presencia de cientos de soldados
de la Guardia Nacional de Estados Unidos
en la frontera con México ha generado
críticas respecto a su costo y efectividad,
indicó el diario The Washington
Post.
Aunque los mil 200 soldados han brindado
asistencia a la Patrulla Fronteriza
en la captura de miles de inmigrantes
indocumentados, su labor no es vista
como la más eficiente debido a los costos
que representa.
Según estimaciones, las 25 mil 514
aprehensiones en las que han participado
desde su envío a la frontera en julio
de 2010 se han dado a un costo total de
160 millones de dólares, o seis mil 271
dólares por cada persona detenida.
John David Franz, el alcalde de la comunidad
de Hidalgo, en la frontera de
Texas con Tamaulipas, consideró que
ese precio es demasiado alto para garantizar
la seguridad de la franja fronteriza.
“Como alcalde no puedo decir que no
queremos más seguridad, pero como
contribuyente diría algo diferente”,
dijo.
Otra críticas derivan de lo que muchos
perciben como un papel casi pasivo de
la Guardia, ya que los soldados no puede
perseguir sospechosos, confrontarlos
o detenerlos; tampoco puede inspeccionar
vehículos o investigar crímenes.
“La percepción pública a lo largo de la
frontera es que lo que ven de la Guardia
Nacional son soldados en colinas, sentados
en sillas y con binoculares vigilando
la frontera”, dijo Adam Isacson,
experto en seguridad regional de la Oficina
de Washington para Latinoamérica
(WOLA).
Otros como Monica Weisberg-Stwart,
integrante de la Coalición Fronteriza de
Texas, dijeron que la Guardia Nacional
no está preparada para estas tareas.
“Con todo respeto, el trabajo de la Guardia
Nacional no es ser agente de la Patrulla
Fronteriza o inspector de Aduanas.
No queremos verlos en McAllen”, dijo, aludiendo la comunidad ubicada en
la frontera con Reynosa, Tamaulipas.
Aun las valoraciones oficiales han cuestionado
la efectividad del despliegue autorizado
por el presidente Barack Obama
a petición de gobiernos estatales como el
de Texas, bajo el título de Operación Falange.
Un reporte de la Oficina de Administración
del Congreso (GAO) dado a conocer
en agosto apuntó que ahora se requieren
tres personas para hacer el trabajo
de uno.
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