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¿Deseas convertirte en propietario de una
vivienda? Probablemente necesitarás algún
tipo de préstamo o financiamiento.
Los préstamos para la compra de una vivienda
son conocidos como hipotecas.
Para elegir la hipoteca más apropiada
para su situación le resultará útil conocer
sus principales características. A continuación
te explicamos cómo funcionan las
hipotecas y cómo se clasifican según las
tasas de interés y términos del préstamo.
Cómo funciona una hipoteca
La mayoría de las personas no cuentan
con los recursos suficientes para comprar
una casa propia, por lo que necesitan el
apoyo financiero de algún tipo de préstamo.
La hipoteca es un préstamo a largo
plazo y con baja tasa de interés que se
otorga para la compra de una casa. Estas
características la convierten en una buena
herramienta financiera para quienes puedan
cumplir con los pagos mensuales.
Toma en cuenta que existen varias opciones
de hipoteca, por lo que debes
averiguar cuáles se ajustan mejor a tu
presupuesto y planes futuros.
Conoce tus opciones de hipoteca
No todas las hipotecas son iguales. Podrían
variar de acuerdo a la tasa de interés
y a la forma en que debes abonar el
préstamo. Los principales tipos de hipoteca
incluyen:
Hipoteca de tasa fija: la tasa de interés
será la misma hasta que se salde el préstamo.
Por lo tanto, el monto de tus pagos
mensuales no varía. Hipoteca de tasa
ajustable: tiene una tasa de interés inicial
que puede aumentar o disminuir según
las tasas prevalentes en el mercado. Esto
quiere decir que el monto de tus pagos
mensuales puede variar de acuerdo a la
tasa actual, dentro de ciertos límites.
Hipoteca de pago global: la tasa de interés
suele ser baja y los pagos se calculan como
si se tuviera una hipoteca con un plazo de
30 años. Sin embargo, después de cierto
período (generalmente 5, 7 o 10 años), el
saldo total de la hipoteca vence de una
sola vez. En ese momento, debes liquidar
el préstamo o refinanciarlo.
*Distribuido por Contenido Latino
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