¡No deje que su hijo/a adolescente salga de casa sin su refuerzo!

Las vacunas protegen a nuestros hijos contra enfermedades graves. A medida que crecen, los adolescentes pueden contraer enfermedades para las que ya se vacunaron, ya que la protección de las vacunas puede desaparecer. Es por esto por lo que los adolescentes necesitan una segunda dosis de la vacuna contra con la meningitis a los 16 años. Esta segunda dosis se denomina dosis de refuerzo. El refuerzo contribuye a incrementar la protección una vez que la dosis que recibieron a los 11 o 12 años comienza a disminuir. Los adolescentes mayores y los adultos jóvenes presentan un mayor riesgo de contraer meningitis, por lo que necesitan un incremento de la protección que ofrece la vacuna.

La vacuna contra la meningitis protege contra algunos microbios que pueden causar la meningitis. La meningitis es una enfermedad grave que puede causar inflamación del revestimiento del cerebro y la médula espinal. También puede causar una infección sanguínea mortal. Los síntomas de la meningitis pueden agravarse rápidamente, incluso en menos de 24 horas.

Las edades en que aumenta el riesgo de meningitis son entre los 16 y los 23 años. Por esto es importante recibir la dosis de refuerzo a los 16 años, ya que usted quiere que sus hijos estén protegidos antes de graduarse de la escuela secundaria y comenzar a trabajar o ir a la universidad.

Cuando su hijo/a adolescente recibe la dosis de refuerzo de la vacuna contra la meningitis, también puede aprovechar la ocasión para ponerse otras vacunas como la del virus del papiloma humano (VPH), la de tétano, difteria y tos ferina (Tdap) y la de la gripe. Su médico también puede administrar una vacuna que protege contra un tipo adicional de meningitis: la vacuna contra la meningitis B. Estas vacunas pueden ser administradas al mismo tiempo. 

Se han estudiado las vacunas con mucho cuidado y se ha determinado que son seguras y efectivas. Pueden causar efectos secundarios leves, como dolor en el brazo donde se puso la inyección. Estos efectos secundarios leves son temporales y desaparecen al cabo de uno o dos días. Si tiene alguna pregunta o duda acerca de las vacunas que se recomiendan para su hijo/a, pregúntele a su médico o enfermero/a.

 Los adolescentes están ocupados con la escuela, los deportes, la música y otras actividades. Esto puede hacer que sea difícil programar una cita para vacunarse, pero es muy importante que su hijo/a se vacune para mantenerse sano/a. Un buen momento para vacunarse es durante un chequeo anual con el médico de su hijo/a. Su hijo/a también puede vacunarse durante un examen físico requerido para hacer deporte, la escuela o el campamento.

Es una buena idea preguntarle al médico o enfermero/a durante cada visita si su hijo/a adolescente necesita alguna vacuna. También puede preguntar en su farmacia local acerca del calendario de vacunación para adolescentes. 

El costo de las vacunas puede impedir que algunos padres lleven a sus hijos al consultorio médico. El programa Minnesota Vaccines for Children (MnVFC) proporciona vacunas gratuitas o de bajo costo a adolescentes de 18 años y a menores de edad que no tienen seguro médico o que tienen un seguro que no cubre vacunaciones. Pídale a su médico más información sobre el programa MnVFC para determinar si su hijo/a es elegible.

Visite Vaccines for Infants, Children, and Adolescents (www.health.state.mn.us/people/immunize/basics/kids.html) para más información acerca de cómo mantener a su hijo/a adolescente sano/a y feliz.