Ningún tipo de fuegos artificiales es seguro

Hasta la inocente bengala provoca miles de lesiones oculares

Por PR Newswire-HPRW 

Las lesiones provocadas por los fuegos artificiales son responsables de aproximadamente 10,000 visitas a la unidad de emergencias cada año, y la mayoría de las visitas involucran a niños, quienes sufren miles de lesiones oculares.1 Aunque las lesiones más incapacitantes ocurren con fuegos artificiales ilegales, la mayoría de las lesiones se deben a fuegos artificiales legales que los padres les compran a sus hijos, como por ejemplo las bengalas, los petardos, los cohetes de botella y las candelas romanas.

Cada año, los oftalmólogos —médicos que se especializan en la atención ocular médica y quirúrgica— tratan a miles de pacientes que sufren diversas lesiones relacionadas con los fuegos artificiales, desde cortadas y moretones hasta daño en la córnea y ruptura del globo ocular. Para contribuir a reducir la cantidad de accidentes con fuegos artificiales que pudieran causar ceguera este feriado, la Academia Estadounidense de Oftalmología (American Academy of Ophthalmology) se esfuerza por refutar mitos comunes sobre las lesiones con fuegos artificiales.

A continuación se ofrecen cinco mitos sobre los fuegos artificiales, y su refutación:

  1. Las bengalas son seguras para los niños pequeños. Las bengalas arden a 1800 grados, una temperatura lo suficientemente caliente como para derretir algunos metales. Las bengalas fueron responsables por la mayoría de las lesiones sufridas por los niños de 5 años de edad y menores.1
  2. Es más seguro ver los fuegos artificiales que encenderlos o lanzarlos. Los espectadores resultan lesionados por los fuegos artificiales con la misma frecuencia que las personas que los encienden.2 Stacy Young se encontraba a unas 100 yardas cuando unos fuegos artificiales ilegales despidieron fragmentos contra su cráneo. Los oftalmólogos no pudieron salvarle el ojo, sino que tuvieron que extirpárselo.
  3. Los fuegos artificiales de venta al consumidor son seguros. Tanto las bengalas como los petardos son responsables cada uno de 1,400 lesiones a los ojos.1
  4. Es seguro recoger los fuegos artificiales luego de que los enciendan. Aunque parezca que los fuegos artificiales son defectuosos, pueden que no actúen como tales. Cuando Javonte McNair, de 14 años de edad, recogió unos fuegos artificiales que ya alguien había encendido, éstos explotaron, arrancándole la mano y arrojándole residuos calientes al ojo, lo cual provocó daños graves a la córnea.

5.No es el 4 de Julio sin fuegos artificiales de venta al consumidor. Este feriado puede disfrutarse a plenitud sin utilizar fuegos artificiales de venta al consumidor. La academia aconseja que la forma más segura de ver los fuegos artificiales es mirar un espectáculo profesional.

Si usted sufre una lesión por los fuegos artificiales, los oftalmólogos lo urgen a reducir al mínimo el daño al ojo:

  • Buscar atención médica de inmediato.
  • No frotarse los ojos, porque ello puede empeorar la lesión.
  • No intentar enjuagarse los ojos.
  • No aplicar presión a los ojos.
  • No extraer objetos de los ojos.
  • No aplicarse ungüentos ni tomar medicamentos para el dolor antes de buscar ayuda médica.

Para contribuir a que las personas conozcan los hechos sobre los fuegos artificiales, la academia también creó un anuncio de servicio público animado titulado “Fuegos artificiales: la verdad cegadora”. La academia alienta a la sociedad y a los medios a ver y compartir el anuncio de servicio público. Visite el sitio web EyeSmart® de la academia para consultar mayor información sobre la seguridad ocular durante el uso de los fuegos artificiales.