Morena “perdió” su primera elección estando en el poder… eso según el conservadurismo

Opinión-Marcos Dávila

 

Dirá la oposición nuevamente derrotada, en forma de crítica, que AMLO es muy poderoso. Y, pues sí, el pueblo así lo decidió, sus malquerientes tienen que entender que fue el pueblo quien le concedió ese poder que, por cierto, lo está administrando magistralmente, poniéndolo al servicio de los demás.

 

Para Morena, un partido de masas, el voto es importante, pero más importante aún es estar constantemente movilizándose. Yo diría que el 6 de junio Morena ganó, pero ganó poquito, o sea, no pulverizó a la oposición como muchos hubiéramos querido. Sin embargo, sí volvió a demostrar que es mayoría a nivel nacional.

 

Después de las elecciones más grandes en la historia de México, donde, por cierto, muy seguramente se atrapó a un número jamás visto de mapaches electorales, donde a pesar de tener en su contra a esa cosa llamada Lorenzo Córdova, en los hechos, estos fueron los resultados para el partido-movimiento en el poder:

 

Morena ganó 11 de 15 gubernaturas que estaban en juego. Morena ganó mayoría en la Cámara de Diputados (la mayoría en el Senado ya la tenía y la sigue teniendo). Morena pasó a tener mayoría en más de la mitad de los congresos locales de todo el país. Y, no se diga, Morena tiene en su fundador principal a un líder moral de lujo, al presidente de las y los mexicanos más popular de los últimos tiempos. En otras palabras, Morena, aun siendo una fuerza política por demás joven, sigue rifando en todo el territorio nacional.

 

Eso sí, para los medios tradicionales y para el movimiento conservador en México (y alrededor del mundo), “Morena perdió”. Si el desempeño de Morena en su primera elección como el partido oficialista, a la oposición moralmente derrotada le pareció “malo”, entonces, hay que decirle a esa oposición que tenga mucho cuidado, ya que en la próxima elección Morena podría tener un desempeño muy bueno.

 

En concreto, la oposición sigue siendo minoría. Ellos seguirán con sus ataques de esquizofrenia, mintiendo, exagerando, engañando, tergiversando. Nomás digámosles que sí, que ganaron para que ya se serenen un poco.

 

Y mientras tanto, en Morena, a seguir trabajando por la Cuarta Transformación.