México del Norte

Jorge Mujica Murias

La Reforma Migratoria del Trompas

El escándalo se armó cuando los funcionarios de Donald El Trompas Trump, para variar, engatusaron a algunos periodistas en un almuerzo, diciéndoles que el señor en la Casa Blanca estaba “abierto a discutir una reforma migratoria” y a darle papeles a muchos inmigrantes. Más rápido que de boleto, la comunidad inmigrante se lanzó en un frenesí de posteos en Facebook diciendo que El trompas iba a dar amnistía a los indocumentados.

Nada más lejos de la realidad. Lo que El Trompas hizo fue crear el ambiente para que todo el mundo se pegara a la televisión cuando hiciera su discurso frente a Congreso, y luego repitió lo mismo que ha estado diciendo todo el tiempo: que los inmigrantes somos una nulidad, que le costamos mucho al gobierno, y bla, bla, bla.

Y luego hizo su anuncio: tenemos que garantizar que los inmigrantes sean capaces de mantenerse por sí mismos y vamos a mejorar los trabajos y los salarios en Estados Unidos.

Hay quienes dicen que ha sido su discurso más presidencial desde que se apoderó de la Casa Blanca, pero a mí me parece más de lo mismo.

La referencia a “mantenerse a sí mismos” es terriblemente ridícula. Desde 1996, la Ley de Inmigración Ilegal y Responsabilidad de los Inmigrantes marca que nadie puede recibir una residencia sin tener un “patrocinador” que se haga responsable de su situación financiera. Y desde ese año, los residentes legales no pueden recibir ningún  tipo de ayuda o servicio público por sus primeros cinco años de residencia.

Lo de mejorar salarios también es una chorrada, y no entiendo bien por qué le aplaudieron cuando lo dijo. En plena campaña, en julio del año antepasado, dijo que “el salario mínimo debía ser por lo menos de diez dólares por hora”. Luego en mayo de 2016 dijo que “el gobierno federal no debía establecer un salario mínimo, sino cada estado”. Ya en noviembre dijo que “los salarios son muy altos” y por eso Estados Unidos no puede competir con las empresas extranjeras.

¿El Mérito de Qué?

Si El Trompas quiere mejorar los trabajos y los salarios, mejor que se decida de una vez y proponga un aumento general por lo menos a $15 por hora. El dinero que ganan los trabajadores beneficia a todo el mundo porque gastan más en las tiendas locales, donde los comerciantes contratan más trabajadores y amplían sus ventas y así en cascada.

Pero de vuelta a la “reforma migratoria”, lo que El Trompas anunció fue un sistema de visas para técnicos y profesionistas extranjeros, basada en sus méritos. Es el sistema europeo, que “califica” grados de profesionalismo, preparación académica, habilidad el hablar el idioma del país receptor y demás. Se refiere al grave problema de que en Estados Unidos se gradúa un ingeniero por cada 20 trabajadores sociales y cada 30 abogados, y la economía necesita más de los primeros. Son las visas que los chinos y los hindús acaparan, pero no tienen nada que ver con la inmigración sin papeles.

Es la parte de la mentada “reforma migratoria” de hace tres años que los dueños de Facebook y Apple tanto apoyaban y que no fue a ningún lado por la tarugada de que los Demócratas incluían a como diera lugar lo del “camino a la ciudadanía” que ningún Republicano nunca aceptó.

Pero al final del día, El Trompas puede llegar a proponer alguna reforma. De por sí no desapareció el programa DACA, el de los “soñadores”, y no me extrañaría que un día salga con algo como que los indocumentados pueden agarrar papeles si van de vuelta a sus países de origen y regresan legalmente, con visas de trabajadores huéspedes renovables de por vida, sin familia… y con salario mínimo.

Eso es lo que tenemos que estar listos para combatir. Una cosa es venir a Estados Unidos a trabajar, y otra a trabajar como bestias. La mayoría de los inmigrantes viene acá para “mejorar su vida y la de sus hijos”, y un plan así no mejoraría nada.

El primero de Mayo, Día de los Trabajadores Internacionales, tenemos que levantar esas demandas, y no quedarnos solamente en “Alto a las Deportaciones”…