México del Norte

Jorge Mújica Murias

mexicodelnorte@yahoo.com.mx

“Estamos Contigo”

A medianoche del lunes pasado, como si fuera la Cenicienta, el gobierno de México finalmente respondió a las amenazas de Donald Trump y en defensa de los paisanos. La contundente respuesta fue abrir una línea telefónica gratuita, que funcionará los siete días de la semana y las 24 horas del día. Si algún lector la quiere probar, puede llamar al 1-877-632-6678.

La línea lleva un pomposo nombre, que sin duda aliviará de inmediato todos los miedos provocados por las amenazas del Trompas de deportar unos cuantos millones de paisanos. Se llama “Estamos Contigo”. Y segurito que el presidente electo de Estados Unidos no dormirá en paz de ahora en adelante, sabiendo que el gobierno mexicano está con los paisanos.

Bueno, es un decir. Más bien el gobierno mexicano le dirá a los inmigrantes amenazados a dónde ir a quejarse. La línea telefónica ofrecerá información de a qué autoridades debe uno acudir en caso de sufrir una agresión, y permitirá también reportar incidentes de abuso y discriminación.

Y por no dejar, en el mismo número le darán a uno “información general sobre la ayuda que ofrece el gobierno mexicano en caso de que deseen retornar a México, los servicios que ofrece la red consular, y si gusta lo transferirán a las líneas MEXITEL, para solicitar citas en alguno de los 50 consulados”, bien conocidos como supermercados de documentos, porque una cosa es nomás dar información y otra es olvidarse de hacer negocio con la necesidad de documentos de la gente, pues…

En su favor, habrá que agregar que también se pasarán llamadas, dice el comunicado de Relaciones Exteriores, al Centro de Información y Asistencia a Mexicanos, el CIAM, para recibir información detallada sobre protección, y de remate la misma Secretaría “brindará a las mujeres apoyo emocional y psicológico que les permita enfrentar crisis basadas en situaciones de abuso físico intrafamiliar, discriminación o abuso de origen racial, entre otros”.

Es interesante… Relaciones Exteriores ofrece ayuda a los de acá, de lejitos, asesoría y hasta apoyo emocional, pero nadie parece estar ofreciendo mucho a los de allá, a los retornados. Según un estudio bajo el nombre de “Migración y Empleo. Reinserción de los migrantes de retorno al mercado laboral nacional mexicano”, un 75% de migrantes que vuelven a México no pueden encontrar empleo.

Una Pequeña Crisis

El estudio fue realizado por la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración y entre otras barreras para conseguir chamba cita que los patrones no los contratan porque – y una vez más entre comillas – sus expectativas salariales son muy altas por haber estado en gringolandia – y porque “sus habilidades no encajan o no se relacionan con los procesos de producción de la economía mexicana”.

Contradictoriamente, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete, dice que México, y remarcamos que esto va entre comillas “está preparado para recibir a los connacionales”. La declaración fue hecha en una reunión de ese funcionario con el presidente del Congreso del Trabajo, Abel Domínguez, que representa sindicatos de la CROM, la CROC, la CTC y la CTM.

Obvia decir que los sindicatos no están tan convencidos. “Planteamos al secretario nuestra preocupación por quienes están en Estados Unidos y podrían ser deportados”, dicen, “y planteamos que puede haber una pequeña crisis en el empleo y para el país, porque van a necesitar trabajo”.

Pues si. Qué tan pequeña sería la crisis de empleo no lo sé, pero me imagino que será una crisis bastante crítica. Al parecer hablar inglés, tener experiencia y habilidades no consigue empleo en México. Y nada consigue un buen empleo.

Debía el Secretario del Trabajo consultar con la Secretaria de Relaciones Exteriores. A la mejor le dicen cómo poner una línea telefónica de 24 horas y 7 días a la semana para darle apoyo emocional y psicológico que les permita enfrentar la crisis de trabajo en México a los deportados de Trump.