México del Norte

México del Norte

 Por Jorge Mújica Murias

jmujicam@gmail.com

Una Derrota Anunciada

Esta semana en Kentucky, la candidata a Senadora por el estado del partido Demócrata, Alison Lundergan Grimes, dejó claro de qué lado se pondría en el debate migratorio, en caso de ser electa: “Nunca he apoyado la amnistía o beneficios para los inmigrantes ilegales”, dice Grimes en su más reciente anuncio electoral, “y nunca lo haré”.

Grimes compite contra el actual senador Republicano Mitch McConnell, quien por cierto votó en favor de la famosa amnistía de 1986, y Grimes se lo recuerda a sus electores en la segunda parte de su anuncio. Es un buen ejemplo de qué tan a la derecha están los Demócratas dispuestos a hacerse y a rechazar la idea de que su partido realmente apoya a los inmigrantes.

Es una idea, de paso, reforzada por los Republicanos, como en el caso de Arkansas, donde el candidato Tom Cotton acusa al actual senador Mark Pryor de ser anti-obrero (obrero “Americano”, se entiende), y de querer darle “acceso al Seguro Social a los inmigrantes ilegales”. Cotton añade que Pryor quiere “darle beneficios del Seguro Social a los ilegales que han trabajado con números falsos”.

Desesperado, Pryor se defiende como puede, por ejemplo uniéndose al Republicano Ted Cruz en una votación en el Senado que terminó empatada, 50-50, para prohibirle a Barack Obama que tome acción ejecutiva en favor de los inmigrantes sin papeles.

Mientras mucha gente en el movimiento pro-inmigrante insiste en que hay que votar para que los Demócratas mantengan la mayoría en el Senado, yo creo que es ya una batalla perdida. Además de Pryor, los senadores actuales Kay Hagan de Carolina del Norte, Mary Landrieu de Louisiana, Joe Manchin III de Virginia del Oeste y Jeanne Shaheen de New Hampshire, ya se declararon contra los inmigrantes.

Si ganara la Demócrata Alison Lundergan Grimes en Kentucky, los anti-inmigrantes tendrían ya una mayoría de 51 contra 49.

Ganen o pierdan los Demócratas, nosotros ya perdimos estas elecciones.

 

¿Cuánto Por Ciudadanía?

 

Por otro lado, uno de los Republicanos favoritos para ganar una curul en el Senado podría ser derrotado, curiosamente, por lo que sus oponentes llaman la “venta de ciudadanías”. El ex-gobernador de Dakota del sur, Republicano Mike Rounds, está bajo ataque por parte de sus opositores, el Demócrata Rick Weiland y el independiente Larry Pressler, por favorecer un programa de inmigración, el EB5, que da visas por invertir o prestar dinero a empresas que creen trabajos en Estados Unidos, como una tal Northern Beef Packers, fundada con dinero EB5 y unos prestamistas exceptuados del pago de impuestos estatales, que terminó en bancarrota el año pasado.

Siendo gobernador (2003-2011), Rounds puso a su contlapache Joop Bollen a administrar el programa en su estado, y el susodicho contrató a una compañía privada para “administrarlo”, de la cual resultó ser el dueño. También puso a otro contlapache, Richard Benda, como Secretario de Turismo y Desarrollo, para promover el EB5, y Benda terminó suicidándose (aunque algunos sospechan que lo “suicidaron”), cuando lo iban a arrestar por poner en su cuenta bancaria dinero del estado.

Cuando los documentos alegando lo anterior fueron publicados, Rounds trató de corregir una declaración previa, porque sucede que los documentos probaban lo contrario a lo que él afirmaba, de que no sabía nada del caso. Lo cual también contradice su defensa en el periódico Washington Post de hace una semana, donde acusa a sus oponentes de “no discutir el programa EB5 basados en hechos”. Es una respuesta a su oponente Weiland, ex-senador Republicano que apoyó a Barack Obama en 2008 y 2012, quien ahora propone eliminar el programa completamente.

Hay otro caso relacionado, el del gobernador de Virginia Terry McAuliffe, Demócrata por cierto, acusado en 2013 de fundar su propia compañía con el único fin de atraer inversiones con el EB5.

Para variar, en este caso y en muchos otros, el problema no es la inmigración; el problema no es dar visas a los inversionistas o prestamistas extranjeros, sino el manejo político y politizado del tema de la inmigración.

Dicen las últimas encuestas de la Gallup que ahora la mayoría del público piensa que los Republicanos manejarían el tema de la inmigración mejor que los Demócratas, y que el súbito cambio se debe a los famosos niños invasores de la frontera. Desde que se volvió tema nacional, el público cambió de opinión.

Para mi el problema básico es creer que los resultados electorales tienen que ver con la “solución”. Con mayoría Demócrata o Republicana, nunca habrá solución a menos que nosotros forcemos a quien esté en el poder a actuar en nuestro favor.