Los herederos de Prince no quieren que Trump use su música

Por: Yolanda Monge-El País

Durante un mitin del presidente de Estados Unidos en Minneapolis sonó ‘Purple Rain’, del fallecido icono del pop

Prince no llegó a conocer al Donald Trump presidente, ya que murió en abril de 2016, meses antes de que el candidato republicano llegase por sorpresa a la Casa Blanca. Pero el icono del pop simpatizaba con causas que no son las del actual mandatario. Por eso, cuando el entorno de Trump comenzó a usar la música del genio de Minnesota, los herederos de Prince pidieron que no se utilizaran sus canciones. Y lograron un acuerdo por el que se comprometían a no hacerlo.

Sin embargo, en la noche del jueves, durante un mitin de Trump en Minneapolis sonó alta y clara la famosa Purple Rain de Prince. La respuesta de quienes manejan el legado del cantante no se hizo esperar: “El presidente Trump usó Purple Rain a pesar de la confirmación, hace un año, de que la campaña no usaría la música de Prince”, indicaron los herederos en un mensaje de Twitter. El tuit iba acompañado de la imagen de una carta fechada el 15 de octubre de 2018, en la que un abogado de la campaña de Trump decía que el mandatario no usaría su música.

“Nunca daremos permiso al presidente Trump para usar las canciones de Prince”, se aseguró desde el entorno del artista. Prince Rogers Nelson, 57 años, falleció en abril de 2016 a consecuencia de una sobredosis de opiáceos. En 1985, el músico -con registros que iban del funk y el rock al R&B y el pop- ganó un premio Oscar por Purple Rain, canción de la que vendió 13 millones de copias solo en EE UU.

Varios artistas han reclamado a la campaña de Trump que no use sus canciones en los mítines del mandatario, incluidos Pharrell Williams, Steven Tyler y Rihanna, que considera “trágicas” las concentraciones a favor de Trump y reclama que no se utilice en ellos su canción Don’t Stop the Music.

Según informa la agencia Efe, las leyes no dan a los músicos muchas opciones para impedir el uso de sus

creaciones por parte de los políticos en sus campañas, y el legendario cantante de rock Bruce Springsteen se quejó por la difusión de su tema Born in the USA en las campañas de Ronald Reagan (1984), Bob Dole (1996) y Pat Buchanan (2000).

En 1988, el entonces vicepresidente George W. H. Bush hizo caso omiso de las quejas de Bobby McFerrin y usó su canción Don’t Worry, Be Happy; y en 2000 Sting protestó por el uso de su Brand New Day en las movilizaciones de Bush.

También el campo demócrata ha sido blanco de quejas por el uso de algunos temas. Barack Obama utilizó Hold On, I’m Coming, del dúo de rythm and blues Sam and Dave, que no fue del agrado de Sam Moore, quien pidió al todavía candidato que no usara su música ya que él no había validado su candidatura y su voto era algo privado. Posteriormente, Sam and Dave tocarían para el presidente Barack Obama.

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