Los candidatos republicanos contra los inmigrantes latinos

Por Megan Strom

meg_strom@hotmail.com

La feria estatal de Iowa tomó lugar el 13 al 23 de agosto, una semana antes de nuestra feria en Minnesota. Toda la nación presta atención a la feria de Iowa, no por su comida ni por su entretenimiento, sino por el significado político que tiene. Iowa, como estado que no es decididamente republicano o demócrata, “swing state” en inglés, es un estado que podría tener una gran influencia en el resultado del voto presidencial. Además, es el primer estado en elegir el candidato que representará el partido republicano y demócrata, así marcando una pauta para los demás estados. No es de sorprender, entonces, que el periódico más influyente de Iowa, The Des Moines Register, provee un espacio a los precandidatos más importantes para que puedan hablar con el público sobre sus planes para el país.

Durante la feria estatal de Iowa del 2015, han aparecido los siguientes candidatos más destacados hasta el momento:

  • Bernie Sanders, Independiente
  • Mike Huckabee, Republicano
  • Jeb Bush, Republicano
  • Rick Santorum, Republicano
  • Scott Walker, Republicano
  • Marco Rubio, Republicano
  • Rick Perry, Republicano
  • Ted Cruz, Republicano
  • Chris Christie, Republicano

Notaremos que todos los candidatos que se dirigieron al público en la feria de Iowa, menos uno, son republicanos. Esto puede ser porque la elección del candidato republicano es altamente reñida y, por lo mismo, querían aprovechar de otra oportunidad de destacarse. Y eso es exactamente lo que hicieron; desafortunadamente, muchos se destacaron por sus comentarios anti-inmigratorios. Hay gente que toma muy en serio lo que dicen los candidatos a estas alturas de la campaña presidencial. El problema es que los comentarios de los candidatos, en vez de  sirven para echar más leña al fuego que es la discriminación contra los inmigrantes.

Tomemos por ejemplo un término que ya existía antes, pero que se ha resaltado durante la feria de Iowa: “anchor babies”, o hijos de inmigrantes no autorizados nacidos en los Estados Unidos. No importa quien lo diga, este término es discriminatorio, ya que sirve para destacar el hecho de que supuestamente hay madres latinas que tratan de cruzar la frontera antes de dar a luz para aumentar la posibilidad de que se puedan quedar en los Estados Unidos ya que sus hijos, al nacer en los Estados Unidos, son ciudadanos. Es decir, la intención con la que la gente usa estas palabras es discriminatoria y por lo mismo, las palabras y los que las utilizan son discriminatorias.

Cuando se le preguntó a Jeb Bush si lamentaba haber usado este término en una entrevista anterior, respondió, “No. No lo lamento.” De igual forma, cuando se le preguntó a Donald Trump por qué usa “anchor babies” en vez de “hijos de inmigrantes no autorizados”, éste respondió “Voy a usar el término ‘anchor babies’”. Finalmente, el candidato Ted Cruz ha dicho sobre este término “Basta ya con ser políticamente correcto”, implicando que las quejas vienen de gente demasiado sensible y que no es capaz de simplemente decir las cosas tales y como son (Kopan, 21 agosto, 2015). Claramente, los candidatos republicanos no tienen ningún problema con usar un término altamente discriminatorio contra los inmigrantes latinos, evidencia suficiente para concluir que ellos mismos discriminan a los inmigrantes latinos y que lo continuarán haciendo en el futuro.

Sin embargo, otro evento reciente subraya por qué no podemos dejar pasar por alto lo que dicen los candidatos a la presidencia. Hace una semana en Boston, dos hermanos de 38 y 30 años, respectivamente, golpearon a un latino desamparado, quien terminó con la nariz rota y otras lesiones. Un hermano le dijo al policía “Donald Trump tenía razón, todos estos ilegales tienen que ser deportados” (El Diario, 20 agosto, 2015). Es decir, estos hombres llevaron a cabo un acto impensable sobre un hombre inocente en nombre de un político anti-inmigrante.

El hecho de que estos hermanos se inspiraron en las palabras de Trump nos indica el poder que tienen estos precandidatos a determinar cómo piensan algunos sobre los inmigrantes. Además, nos demuestra por qué tenemos que preocuparnos sobre quién gana la presidencia. ¿Se imaginan cómo uno de estos candidatos, si se hiciera presidente, podría moldear los pensamientos de millones de estadounidenses en contra de los inmigrantes? Aunque es frustrante oír este tipo de noticias constantemente, si las ignoramos, corremos el riesgo de elegir a un/a presidente/a anti-inmigrante que tendríamos que soportar durante por lo menos cuatro años.