Locas sin atar

La semana pasada durante un círculo de mujeres tocamos el tema de lo que significa la palabra “Hermana”, “Sister” o “Sista” en su variante más coloquial y moderna. Las participantes compartimos nuestras definiciones que incluyeron desde hermana el sentido biológico, hermana de crianza, una hermana “del alma” alguien con quien tienes una conexión especial e inexplicable, y que, aunque no veas a menudo sabes que siempre está ahí. Hay quienes manifestaron que consideran que todas las mujeres son sus hermanas, porque todas estamos conectadas en algún nivel. Hablamos sobre las características de una hermana: la compasión, el amor incondicional, la importancia de la no crítica, el no-juicio entre nosotras. Si pensamos en nuestras hermanas, seguro una característica importante que nos viene a la mente es que nos decimos las verdades, somos honestas, pero no juzgamos, siempre decimos las cosas desde el amor.

Al día siguiente vi una promoción de un taller para mujeres: leía de la siguiente manera: “Y tu loca, ¿está medicada o está al garete?”, el cual incluye, según el anuncio, temas tales como: “Conoce a tu loca”, “Claves para amansarla, lograr cambios positivos y los resultados que deseas”. Cuando lo vi me quedé muy sorprendida me dio un poco de coraje al principio y luego tristeza, mi primera reacción les confieso fue desde el juicio. No conozco a la persona que ofrece el taller, veo que dice tener mucha experiencia “capacitando a mujeres” dice ser coach entre otras cosas…es posible que esté muy preparada, no lo sé, mi coraje no es con ella. Me encantaría tener la oportunidad de que conversáramos para entender y expresarle mi punto de vista (my humble unsolicited…) sobre la manera en que expone su propuesta porque me preocupa en muchos niveles.

En primer lugar, tildar a las mujeres como “locas”, perpetúa el estereotipo de que las mujeres somos histéricas (la palabra histeria viene del griego hystear, que significa útero. Antes se creía, que las mujeres cuando tenían crisis nerviosas y estaban fuera de control, tenían problemas relacionados al útero, de ahí también se deriva la palabra histerectomía, que en los casos más terribles se consideraba el único remedio). Llevar el mensaje de que las mujeres por naturaleza estamos fuera de control y que nuestra sanidad depende de controlar a “la loca” que todas llevamos dentro solamente refuerza aquello con lo que venimos luchando por años, que nos quieran controlar precisamente.

En segundo lugar, presenta la medicación como lo “normal”, o sea cualquier mujer que no está medicada está al garete y por lo tanto debe acudir a la medicina para curar su locura. En una sociedad que insiste en la medicina como remedio para todos los males y en normalizar la intervención en nuestras mentes y nuestros cuerpos, es un mensaje muy peligroso para tomarlo a la ligera o como chiste.

En tercer lugar, trivializa el asunto de la salud mental, promoviendo además un estigma sobre las personas que sí requieren del uso de medicamentos para el manejo de condiciones serias.

Me gustaría saber si esta persona se ha planteado en algún momento las implicaciones que puede tener su mensaje, en las mentes de las mujeres y los hombres que la escuchan. Pienso que no, que si una persona está dedicada al “hacer el bienestar” y a una vida “inspirando a mujeres” no convoca un taller con un tema como ese de manera deliberada. Leí algunos comentarios de otras mujeres en el foro que fue publicado, le hacían críticas muy duras a esta mujer. Una de ellas inclusive comentó que el patriarcado a veces es peor en las mismas mujeres. Estoy completamente de acuerdo, pero no podemos luchar contra algo repitiendo exactamente aquello que criticamos. El patriarcado se alimenta de cualquier creencia y acción que lo sostenga, aunque no sea de manera consciente y venga de un hombre o una mujer. El patriarcado se alimenta precisamente de que las mujeres nos critiquemos las unas a las otras, aun cuando la crítica sea por considerar a la otra una mujer patriarcal. Utilizo una frase con frecuencia: Check your patriarchy…la mayoría de las personas, como resultado de haber crecido y vivir en la sociedad en la que vivimos tenemos un patriarca interior. Algunas lo manifiestan ofreciendo talleres sobre “como amansar a la loca interna” otras criticando a las anteriores, la única diferencia es que algunas son más conscientes del patriarcado quizás, pero aún no se reconocen en el mismo.

Yo elijo no criticar a mis hermanas, no juzgar, ni siquiera juzgar a las personas que juzgan, porque reconozco el espacio para que tengamos diferentes niveles de consciencia y sobre todo porque sé que no nos hacemos ningún favor, solamente juntas nos levantamos. Mi trabajo con las mujeres va dirigido principalmente a reconocernos, apoyarnos, a querernos, y sobre todo a aceptarnos, en todas nuestras formas y nuestras facetas, inclusive a la de nuestra loca interna, que si bien algo le hace falta es salir y ser libre.

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