La violencia doméstica

Por Megan Strom

meg_strom@hotmail.com

Antecedentes

Dentro del último año, muchos reportes han narrado casos de violencia doméstica en Guatemala, Colombia y México, entre otros países. En la mayoría de estos casos, el resultado ha sido la muerte de una mujer causada por su esposo, novio, o amante. Estos datos dejan claro que la violencia doméstica sigue siendo un problema grave en Latinoamérica.

Por desgracia, la violencia doméstica está presente en los Estados Unidos, también. En este país, murieron 37 personas en el 2013 a causa de la violencia domestica: 24 mujeres, siete hombres, y los otros seis amigos o parientes que murieron en casos de violencia doméstica (Gottfried, 2014). En el 2011, en Minnesota llegaron 27,288 casos de violencia doméstica a la Corte Provincial de Minnesota (Minnesota Coalition for Battered Women). No cabe duda que hay que reconocer la alta frecencia de estos casos, junto con más información sobre qué es y qué se puede hacer para encontrar ayuda.

 

Definición

¿Qué es la violencia doméstica, también conocida como el abuso doméstico? Se define como:

  • Abuso verbal o mental: insultos, gritar, criticar cómo te ves, cómo te vistes, cómo hablas
  • Amenazas con palabras o gestos
  • Abuso físico
  • Abuso sexual
  • Destrucción de objetos en la casa
  • Abuso económico: Control financiero, negar acceso a la cuenta bancaria
  • Aislamiento

(http://www.dvalianza.org/)

¿Quiénes son los afectados por el abuso doméstico? Ocurre entre los padres, entre un padre y su pareja, entre un padre y otro pariente, entre padre e hijo. A lo largo del mundo, este tipo de violencia es más común hacia las mujeres y los niños, aunque los hombres también sufren de la violencia doméstica. El sitio de La Casa Esperanza, una organización sin fines de lucro basada en St. Paul, es una excelente fuente de información sobre la definición de la violencia doméstica: https://www.casadeesperanza.org/es/resources/getting-help/.

 

Efectos

Los efectos inmediatos de la violencia doméstica son obvios. No obstante, existen repercusiones a largo plazo que involucran no solo a las víctimas, sino también a los que están presentes durante la violencia. Por ejemplo, los niños que presencian la violencia doméstica son más propensos a tener problemas graves de salud incluyendo el tabaquismo, el abuso de drogas, la obesidad, el cáncer, la cardiopatía, la depresión, y los embarazos no deseados (Minnesota Coalition for Battered Women).

Una dificultad que encuentran los inmigrantes para evitar los efecto del abuso doméstico es el proceso de denunciar lo que ocurre. Por ejemplo, entre la comunidad latina, hay otros factores que hacen más difícil el denunciar la violencia doméstica, como el temor a ser deportado o el temor a perder a sus hijos. Estos factores afectan principalmente a las mujeres latinas porque son las víctimas de este tipo de abuso y también porque típicamente son las que cuidan de los niños.

 

Ayuda

Ya que el abuso doméstico en varias ocasiones implica la amenaza de repercusiones si la persona afectada reporta lo ocurrido, hay que enfatizar la importancia de denunciarlo. La situación no cambiará si la víctima no la denuncia. Si la persona afectada tiene miedo de lo que le podría pasar si está viviendo con el agresor, debe recordar que hay muchos lugares donde puede quedarse para alejarse del agresor. Además, hay varias fuentes de ayuda si hay niños involucrados en el abuso.

Por desgracia, los inmigrantes en particular temen denunciar la violencia doméstica por cuestiones de estatus migratorio. Hay que recordar que denunciar el abuso doméstico a las autoridades no implica reportar su estatus migratorio. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de que, en algún momento, se le pueda pedir su estatus migratorio. Por eso, se sugiere la ayuda de un abogado especializado en la inmigración para denunciar el abuso doméstico.

Recuerde que puede encontrar ayuda con las organizaciones sin fines de lucro, porque, según el Procurador General de la República, este tipo de servicio se tiene que ofrecer a cualquier persona sin importar su estatus migratorio. Es decir, los refugios y albergues que ofrecen apoyo a los afectados por la violencia doméstica no deben, ni pueden, tratar de averiguar su estatus migratorio si acude a uno de sus centros (http://www.womenslawproject.org/)

Para ayuda inmediata, puede llamar a cualquier de los siguientes números, que ofrecen ayuda en español:

  • Casa de esperanza, Twin Cities: 651-772-1611 (o escribir a ainfo@casadeesperanza.org)
  • Línea abierta nacional contra la violencia doméstica: 1-800-799-7233
  • Línea abierta de la red nacional contra el asalto sexual, violación, abuso e incesto (RAINN, por sus siglas en inglés): 1-800-656-4673

En conclusión, la violencia doméstica afecta a muchas personas, sobre todo a las mujeres, en los Estados Unidos. Desafortunadamente, las mujeres latinas son las menos propensas a denunciar este tipo de abuso por temor a ser deportadas y perder a sus hijos. Hay que recordar que denunciar el abuso no significa reportar el estatus migratorio. Sin embargo, en todo caso, es mejor hablar con un abogado especializado en la inmigración para guiar el proceso de denunciar la violencia doméstica y así proteger a sí mismo y a sus hijos.

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