La Mitología y sus injusticias a la inmigración

Por Sam Hernández-Parte 6

 

El mito número 6 promueve el miedo de que los Estados Unidos está siendo invadido hoy más como nunca por inmigrantes y que esto se puede detener construyendo un impenetrable muro fronterizo. En realidad, este mito se trata de dos mitos en uno. Entonces, los etiquetaré como mito 6A y mito 6B.

 

Mito 6A

 

Estamos siendo invadidos hoy más que nunca. Esto no es cierto. Existe el temor y el peligro de una toma repentina de innumerables derechos y libertades que perderemos a menos de que paremos rápidamente a esta cuestionable horda. En la superficie, se infiere que el problema son los números y el volumen. Se oculta lo que realmente hay que decir.

 

En cuanto a la inmigración reciente, la mejor forma de medirlo es con el porcentaje de inmigrantes sobre su población total.

 

Poco después de la recesión de 2008 hubo un aumento de la inmigración. En 2010, comenzó a disminuir de alrededor del 15% al ​​13%. Ha seguido disminuyendo. Estuvo en su nivel más bajo durante los años de Trump, el período supuestamente “peligroso” que lo llevó a exigir por orden ejecutiva la construcción del muro en la frontera sur con México. El próximo censo nos dará el porcentaje relativo.

 

El mito de esta supuesta “explosión” se nutre aún más al enfatizar el supuesto síndrome en curso de los “bebés ancla”. Este es el término ofensivo que se usa para convencer a los nacionalistas estadounidenses de que las mujeres inmigrantes vienen a dar a luz a sus bebés aquí para que estos al nacer obtengan la ciudadanía estadounidense.

 

Es cierto que el niño nacido es ciudadano de los EE. UU., pero que el nacimiento “ancla” a la familia en los Estados Unidos no es verdad. Los padres pueden ser deportados. Y a menudo lo son. En 2013, por ejemplo, alrededor de 73,000 de esos padres fueron deportados. Los niños ciudadanos con padres deportados pueden buscar formas legales para recuperarlos, pero primero deben tener 21 años de edad. Esto sin contar que necesitarán años de litigio para que sus padres puedan estar con ellos. Claramente, el síndrome del “bebé ancla” es en sí mismo un mito.

 

Cabe mencionar otro grupo de “bebés”: DACA. Este programa conocido como Acción Diferida para los Llegados en Infancia protege a más de 800,000 niños llamados “Dreamers”. Llegaron como hijos de padres que cruzaron la frontera como indocumentados y / o que se quedaron más tiempo sobre sus visas. Obama los protegió temporalmente de ser deportados junto con sus padres. Trump trató de deportarlos, pero fracasó. Biden está trabajando ahora para encontrar una forma de asegurar que pueden quedarse aquí de manera permanente siempre y cuando cumplan con las próximas reglas. Estas nuevas reglas ahora aceptarán nuevos solicitantes y agregarán hasta 300,000 nuevos participantes.

 

La verdadera “invasión” no ocurrió en el presente sino en el pasado, entre 1860 y 1910, el período de tiempo que incluyó la Guerra Civil. De los más de 3 millones de inmigrantes que vinieron, más de un millón de ellos llegaron ilegalmente. En ese momento, la población de los Estados Unidos era de aproximadamente 23 millones. Eso equivale a que, si entre 2000 y 2010 hubieran llegado 42 millones de inmigrantes a los Estados Unidos, cuando en realidad solamente llegaron 4 millones entre esos años. En 1858, Lincoln creía que aproximadamente la mitad de la población de los Estados Unidos había nacido en el extranjero. Esto se puede deber a que cuando habló en Springfield, Illinois ese año, más de un tercio de la población de la ciudad eran inmigrantes recientes. Muchos de estos inmigrantes se enlistaron en el ejército de la Unión.

 

Esta “invasión” real no fue vista como un problema en ese tiempo como lo es ahora. Hay muchas razones para esto, pero la principal es el nacionalismo blanco. La mayoría de esos inmigrantes eran centroeuropeos blancos. Por lo tanto, esos inmigrantes calificaron para ser miembros inmediatos de la casta blanca dominante. La “invasión” actual no califica. No son blancos.

 

Mito 6B

 

Un muro fronterizo detendrá la inmigración.

 

No es verdad. Mis dos artículos anteriores escritos para esta agencia de noticias cubrieron los pros y los contras del muro de Trump. Lo resumiré.

 

La población en general de México y los Estados Unidos, que son norteamericanos y supuestamente amigos, ven al muro fronterizo como una división en lugar de unión. Cuestionan la legalidad del mismo. Sienten que es inhumano; que es más destructivo que productivo. La mayoría de los que vienen no intentan ingresar ilegalmente. Vienen al muro para someterse y esperan ser arrestados por los guardias fronterizos. Se someten al arresto porque buscan asilo. Generalmente vienen como familia. Los niños llamados “separados” son separados de sus padres después de ser arrestados. Aquellos que tienen la plena intención de entrar ilegalmente cuentan con dos opciones: intentar cruzar donde no hay muro; terreno tan impenetrable que es “intransitable”. Casi garantiza la muerte. Así que utilizan la segunda opción: pasar por encima del muro. Hay un documental que muestra cómo se puede hacer esto en menos de 5 minutos. La entrada ilegal no se realiza solo por vía terrestre. También llegan por mar o aire. Además de ser un fracaso multimillonario, el muro muestra audazmente el racismo del sistema de castas estadounidense.