La cultura de la violación en los Estados Unidos

Por Megan Strom     

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La violencia frecuente sobre los grupos minoritarios preocupa a muchos que opinan que es una indicación de que el racismo de siglos anteriores sigue vigente en el siglo veintiuno. Algunas mujeres y sus aliados están teniendo discusiones de cómo afecta esta violencia a las mujeres de grupos minoritarios, ya que éstas sufren de forma doble por no ser parte del grupo étnico mayoritario y por pertenecer al sexo “inferior”.

El reciente estreno de la película “Straight Outta Compton” nos debe hacer reflexionar sobre la forma en que nuestra cultura percibe la violencia hacia la mujer. En particular,  ¿Qué nos dice la música que escuchamos sobre la mujer, y en particular las mujeres que pertenecen a grupos minoritarios?

Esta película es sobre un grupo de raperos de Compton, California, que revolucionó lo que fueron los géneros de rap y hip hop desde 1986 hasta 1991. A primera vista, “Straight Outta Compton” parece celebrar algo que pocas veces el cine estadounidense celebra: los logros de un grupo minoritario, aún bajo circunstancias difíciles como la pobreza y la violencia. Aunque es cierto que películas de este tipo son necesarias para lograr la equidad de representación en los medios de comunicación en este país, no son del todo positivas sobre otros grupos marginados.

Sikivu Hutchinson (5 agosto 2015) argumenta que “Straight Outta Compton”, en vez de celebrar los logros de un grupo minoritario, celebra lo que llama “la cultura de la violación” en los Estados Unidos. Esta “cultura” glorifica la violación de las mujeres, haciendo que sea un motivo de orgullo para los hombres que lo hacen.

Hutchinson dice que, debido en gran parte a esta música, muchas mujeres y jóvenes afroamericanas han crecido con la idea de que la violencia en contra de las mujeres es “normal, natural, y justificada”. Un ejemplo es suficiente para convencernos de que la cultura de la violación existe en los Estados Unidos, y que está fuertemente vinculada a la música.

En el 2013, salió la canción “Blurred Lines”, cantada por Robin Thicke y con la colaboración de los raperos T.I. y Pharrell Williams. La melodía de la canción es pegajosa, tanto que uno no puede sacársela de la cabeza. Son muy pocas las personas que dejarían a un lado la melodía de “Blurred Lines” para enfocarse en su letra, ya que nos hace querer bailar y no pensar en nada aparte de divertirnos. No obstante las críticas nos han hecho ver que la canción es altamente misógina y que se burla de la violación de las mujeres. Unas frases de la canción dicen:

“Tried to domesticate you / but you’re an animal”

Estas frases hablan de la domesticación, proceso que únicamente se aplica a los animales; al relacionarlo con un ser humano, implica que esa persona es menos, que merece ser tratado como animal. Esta letra, entonces, quiere decir que los hombres pueden tratar a las mujeres como animales porque son inferiores a los hombres. Otras frases son parecidas:

“I hate these blurred lines / I know you want it”

Estas frases continúan con la misma idea, esta vez hablando más explícitamente sobre la violación, ya que se refieren a la línea borrosa entre el consentimiento sexual. La canción dice que no siempre está claro si una mujer quiere tener una relación sexual; sin embargo, el hombre puede asumir que la mujer siempre va a querer acostarse con él. Lo que promueve esta letra no es el consentimiento entre dos personas, sino el derecho que tiene el hombre a acostarse con cualquier mujer que quisiera. En el caso de que la mujer no lo quiera, la canción implica que la violación está justificada.

Por si fuera poco, el video musical oficial de “Blurred Lines” refuerza estas ideas de una forma que es difícil de creer en el siglo veintiuno. Aparece el cantante y los dos raperos completamente vestidos, y tres mujeres totalmente desnudas, aparte de las tangas casi invisibles que llevan. Estas imágenes nos dicen que las mujeres son objetos sexuales que sirven únicamente para complacer a los hombres, les guste a ellas o no.

Este video, más la letra de la canción mandan un claro mensaje que la cultura de la violación sigue vigente hoy en día en este país. Es solo un ejemplo entre muchos que deben hacernos reflexionar sobre la violencia en contra de la mujer. ¿Usted se reiría si hablaran de semejante forma sobre su hija? ¿Quiere que su hija crezca creyendo que es normal que los hombres quieran violarla? Si su respuesta es no, considere lo que implica escuchar música que degrada a la mujer y que promueve una cultura de violación. Si no hay demanda para esta música, dejará de existir, y si deja de existir la música que promueve la degradación de la mujer, habremos tomado un paso hacia la igualdad de género.