Israel insiste en culminar la ofensiva sobre Gaza pese al llamamiento de EE. UU. a favor de un alto el fuego

Los bombardeos y disparos de cohetes prosiguen en la novena jornada de la escalada bélica. El Ejército permite temporalmente la entrada de ayuda humanitaria en la Franja

 

Por: El País

 

Israel mantiene la ofensiva contra la franja de Gaza en la novena jornada de hostilidades, que ha comenzado con un intenso bombardeo sobre la red de túneles de Hamás en el que por primera vez no habido parte sobre bajas mortales. El jefe del Gobierno, Benjamín Netanyahu, y los altos mandos militares han insistido este martes en que se van a completar las operaciones militares previstas antes de plantearse un alto el fuego. Desoyen así el llamamiento que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, hizo la noche anterior al propio Netanyahu en “apoyo a un alto el fuego”, pero parecen haber entendido el mensaje de la Casa Blanca, que instó a “hacer todos los esfuerzos para asegurar la protección de civiles inocentes”. Dos trabajadores tailandeses murieron en Israel al recibir el impacto directo de un cohete en las inmediaciones de la frontera del enclave.

 

El portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes, el general Hidai Zilberman, no pudo ser más explícito. “El tema [que esta encima de la mesa] no es ahora un alto el fuego. Tenemos un banco de datos de objetivos que está lleno y vamos a seguir presionado a Hamás para tener unos buenos resultados”, declaró a la radio del Ejército. “Esta misma mañana nos han dado una lista de objetivos para todo el día. Vamos a golpear a cualquiera que pertenezca a Hamás, del primero al último”, apostilló. Frente a la narrativa oficial castrense, la agencia de noticias palestina Wafa informó de que la aviación israelí había atacado de madrugada varios objetivos en zonas civiles en 50 puntos del enclave, en los que causó una “masiva destrucción”, aunque sin que se informara de la existencia de muertos y heridos en la Franja.

 

El Ejército hebreo ha reabierto temporalmente el paso fronterizo de Kerem Salom, en el sur del enclave y único habilitado para el paso de mercancías, a fin de permitir la entrada de ayuda humanitaria, como comida y medicinas, así como combustible para las instalaciones de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Esta aduana permanecía cerrada desde el pasado día 10, cuando estalló el conflicto tras el lanzamiento de siete cohetes desde Gaza sobre la región de Jerusalén. El paso de Erez, en el norte de la Franja, también se abrió unas horas para la entrada de ayuda humanitaria, según el portavoz del Ejército, que informó de que un soldado había resultado herido por metralla de mortero en ese paso. Tras el ataque, la Franja volvió a estar bloqueada.

 

El general Zilberman precisó que 60 cazabombarderos habían destruido con 110 misiles unos 15 kilómetros de la red de túneles de Hamás, en una ofensiva que se mantiene implacable desde el viernes. “Sabemos dónde se esconden [los miembros de Hamás] y les estamos haciendo salir”, explicó el portavoz jefe. La impresión entre los analistas militares de la prensa hebrea es que el Ejército está aprovechando la que pueda ser la fase final del conflicto para arrasar sistemáticamente las bases y rampas de lanzamiento de cohetes de las milicias, al tiempo que hace saltar por los aires las casas de los jefes civiles y militares de Hamás y de la Yihad Islámica, que nadie habita desde el inicio de las hostilidades. Los cohetes disparados desde Gaza han superado todos los registros de andanadas de proyectiles, con más de 3.400 lanzamientos en apenas nueve días.

 

En poco más de una semana de escalada bélica, han muerto 212 palestinos ―de los que 61 eran niños y 36, mujeres―, según el Ministerio de Sanidad palestino, que da cuenta también de más de 1.200 heridos. Los informes del Ejército sobre la muerte de más de 150 milicianos islamistas a causa de sus ataques no concuerdan con los datos sanitarios. Las bajas en Israel ascienden a 12 muertos, entre ellos dos menores y un militar, tras el fallecimiento de dos trabajadores tailandeses en una planta agrícola en los alrededores de la frontera gaza ti, donde otros siete migrantes resultaron también heridos.

 

Las sirenas de alarma de disparo de proyectiles han seguido sonando en poblados israelíes en los alrededores del enclave costero mientras bombardeos de la aviación israelí se han concentrado sobre posiciones de lanzamiento de cohetes de las milicias.

 

Las infraestructuras sanitarias de Gaza han quedado dañadas durante la ofensiva israelí. El único laboratorio que efectúa pruebas de detección de la covid-19 ha quedado fuera de servicio. La agencia France Presse (Afp) informó también de la muerte de dos médicos en los bombardeos del domingo. Decenas de miles de civiles gazatíes se han visto desplazados de sus casas por el conflicto, y unos 47.000 se han refugiado en las escuelas y centros de la ONU en la Franja.

 

Huelga general de la comunidad árabe israelí

 

La huelga general convocada por el Comité Supremo de Seguimiento Árabe, que agrupa a organizaciones de la sociedad civil de la minoría árabe en Israel (21% de sus habitantes), ha tenido este martes un amplio seguimiento en comercios, centros educativos y hospitales en Jerusalén Este (que incluye la Ciudad Vieja amurallada), ocupado y anexionado por Israel tras la guerra de 1967.

 

Las movilizaciones también han sido importantes en ciudades del norte de Israel con presencia de población de origen palestino, como Haifa y Um al Fahm, y se han extendido a Cisjordania. La protesta se produce tras una semana de disturbios en ciudades con población mixta árabe y judía, después de los choques entre manifestantes y policías en Jerusalén durante el reciente mes de ramadán y con el trasfondo del mayor conflicto armado en Gaza desde la devastadora guerra de 2014.