George H. W. Bush, expresidente de Estados Unidos, fallece a los 94 años

 

Considerado un héroe de la Segunda Guerra Mundial fue presidente de la nación norteamericana entre 1989 y 1993

Associated Press

 

Houston – George Herbert Walker Bush, cuya presidencia despegó con la victoria de una coalición poderosa que expulsó a Irak de Kuwait y se desplomó por una crisis económica que le costó el respaldo de los votantes tras apenas cuatro años en la Casa Blanca, falleció a los 94 años.

 

Bush fue el hombre que buscó una “nación más amable y gentil”, y quien invitó encarecidamente a los estadounidenses a que leyeran sus labios: prometió durante su campaña que no aumentaría los impuestos, pero al final los aumentó.

 

Aristócrata y caballeroso, fue elegido a la presidencia durante una de las campañas más desagradables de la historia reciente. Hijo de un senador y padre de un presidente, su preciado currículum le sirvió para ascender en el escalafón político: fue congresista, embajador ante la ONU y enviado a China, presidente del Comité Nacional Republicano, director de la CIA, vicepresidente durante dos mandatos del popular Ronald Reagan y, por último, presidente de la nación.

 

Bush, que fue un héroe de la Segunda Guerra Mundial y ostentó la presidencia de Estados Unidos durante el colapso de la Unión Soviética y en los últimos meses de la Guerra Fría, murió el viernes en la noche en su casa de Houston, dijo el vocero de la familia, Jim McGrath. Falleció casi ocho meses después de que su esposa de 73 años, Barbara Bush, muriera en esa misma casa.

 

La Guerra del Golfo Pérsico -denominada “Operación Tormenta del Desierto”- fue su mayor marca en la historia. En una entrevista realizada en enero de 2011 con motivo del 20 aniversario de la guerra, dijo que la misión envió el mensaje de que “Estados Unidos estaba dispuesto a usar la fuerza en todo el mundo, incluso en aquella parte del globo en la que esos países pensaban que nunca intervendríamos”.

“Creo que fue un evento histórico muy significativo”, añadió. “Y creo que siempre lo será.”

Después de que Irak invadiera Kuwait en agosto de 1990, Bush comenzó rápidamente a construir una coalición militar internacional que incluyó a otros estados árabes. Después de liberar a Kuwait, rechazó las insinuaciones de que Estados Unidos continuaría la ofensiva hacia Bagdad, y decidió poner fin a las hostilidades apenas 100 horas después del inicio de la ofensiva terrestre.

 

La Guerra del Golfo de 1991 apuntaló su popularidad, pero se vio perseguido por su decisión de romper una solemne promesa realizada a sus votantes: “Léanme los labios. No hay nuevos impuestos”.

Fracasó en su intento de salir reelegido ante el demócrata Bill Clinton en unos comicios en los que el empresario H. Ross Perot obtuvo casi el 19% de los votos como candidato independiente. Sin embargo, vivió para ver como su hijo George W. era elegido dos veces para la presidencia, formando la segunda pareja de padre e hijo que ocuparon la Casa Blanca tras John Adams y John Quincy Adams.

Bush padre “era un hombre del más alto carácter”, dijo el 43er presidente en un comunicado tras el deceso de su padre el viernes.

En los años posteriores a su presidencia, George H.W. Bush llegó a ser visto como un líder fundamentalmente decente y bien intencionado que, aunque no era un orador conmovedor o un visionario, tenía firmes compromisos humanitarios.

ush llegó a la Casa Blanca en 1989 con una reputación de indeciso y de tener opiniones indeterminadas. Su trabajo duro y su acercamiento al cargo le valieron una amplia aceptación entre la población. Ofreció más conferencias de prensa en unos meses que Reagan en sus años en el cargo.

La crisis de Irak (1990-1991) sacó a relucir las habilidades que había forjado en un cuarto de siglo en la política y el servicio público.

Su principal interés fue la política internacional. Durante su mandato cayó el Muro de Berlín, se desintegró el Pacto de Varsovia y los satélites soviéticos abandonaron la órbita de Moscú.

La invasión de Bush a Panamá en diciembre de 1989 fue un precursor militar de la Guerra del Golfo Pérsico: se trató de una operación rápida con una fuerza estadounidense rotundamente superior. Las tropas norteamericanas detuvieron al dictador Manuel Noriega y lo llevaron encadenado a Estados Unidos para que fuera juzgado por cargos de narcotráfico.

En su papel de 41er presidente de Estados Unidos libró otras batallas, incluso una guerra contra las drogas y una cruzada para convertir a los niños estadounidenses en los mejor educados del mundo, asuntos en los que no tuvo una victoria clara. Además, firmó la histórica Ley de Discapacidad que prohibía la discriminación a personas con discapacidad en el lugar de trabajo y exigía la mejora de los accesos a lugares y al transporte público.

Bush nació el 12 de junio de 1924 en Milton, Massachusetts, dentro de la élite de Nueva Inglaterra, un mundo de colegios privados, mansiones y sirvientes que parecía inmune a la Gran Depresión.

Su padre, Prescott Bush, el hijo de un magnate del acero de Ohio, hizo su fortuna como banquero inversionista y después fue senador por Connecticut durante 10 años.