En Zona de Re-venta, una crítica objetiva del deporte según Juanito “el botas”

Ene-Efe-Ele o la Ene-Be-A… el color

 

La semana pasada tuvimos la oportunidad de disfrutar de los cuatro deportes que a nivel profesional dominan en los Estados Unidos,  fue la semana en que hubo Beisbol, Basquetbol, Hockey sobre Hielo y Futbol Americano, la única semana del año en que se practican los deportes que predominan en el gusto de todos nosotros, los aficionados al deporte.

De los equipos locales, tuvieron actividad en tres, digo, como ya es una costumbre, los Mellizos desde Septiembre quedaron fuera de los playoffs, así que se tuvieron que chutar al igual que un servidor,  los encuentros de la Serie Mundial desde casita, sin embargo, entre sábado y domingo, Minneapolis fue sede de los encuentros de los Mn Timberwolves contra los Chicago Bulls en el en el Target Center en lo que a basquetbol se refiere y los Mn Vikings ante los Washington Redskins en el TCF Stadium en el lo que es el futbol americano.   Dos deportes que apasionan, que gustan y a los cuales nos echamos una vuelta para presenciar y sentir la pasión y la manera en que se viven estos juegos aquí, en la ciudad de los diez mil lagos.

 

La Ene-efe-ele

Domingo dos de noviembre, la cita era en el TCF Bank Stadium de Minneapolis, propiedad de la Universidad de Minnesota y que es a la vez, la casa de los Minnesota Golden Gophers, equipo perteneciente a la Conferencia de los Diez Grandes de la NCAA, en el Futbol Americano Colegial; que fue prestado a los Vikingos de Minnesota de la NFL para esta temporada y para la del año que entra, hasta que sea entregado el nuevo estadio de los Vikingos en el 2016.

Como ya ha sido una costumbre, muy al estilo de los Gringos, siempre hay una fiesta previo al inicio del encuentro, afuera del estadio.   Los estacionamientos sirven como áreas de “picnic”, sin importar lo crudo que sea el invierno, sin importar que el frio cale hasta los huesos, la gente en Minnesota le agarra sabor al clima, los asadores repletos de carne, chuletas de puerco pechugas de pollo, y no podían faltar las cervezas, eso sí, bien frías, muertas como decimos en mi barrio.

Aun y que el termómetro marcaba los 42 grados Farenheit, y con una sensación térmica de 32 grados, parecía no importarle a la afición, las calles aledañas al estadio estaban repletas de gente, aun y con algunas pequeñas masas de playeras rojas, los colores predominantes eran el morado y el blanco, el del equipo de casa, los Mn Vikings.

Los puestos de venta repletos, tal y cual si fuera uno de esos populares “tianguis” que tenemos en nuestros países, así lucia el exterior del TCF, puestos de concursos, de comidas, de souvenirs y por supuesto muchos revendedores.

En esta ocasión, un elemento que si bien ya se esperaba, trato de ensombrecer el evento, resulta que una coalición de Comunidades Nativas de Estados Unidos, específicamente del Estado, de ciudades como Minneapolis y St. Paul, llegaban en caravana en una protesta en contra de la NFL, en contra de los Pieles Rojas de Washington.   Al grito de “cambien su nombre”, con pancartas de rechazo hacia el uso de los nombres que de cierto modo representen a las Comunidades Indias Nativas, según ellos, argumentando que es racista, que discrimina y que atenta contra los sentimientos de dichas comunidades.

Bajo un estricto cordón de seguridad, resguardados todo el tiempo por elementos de la Policía, apoyados por un helicóptero y con la atención de todos los medios de comunicación que se aprestaban a cubrir el evento, hicieron un evento tipo “mitin”, donde participaron sus supuestos líderes, danzantes folclóricos nativos y hasta una banda de música, se asentaron en una de las plazas cerca al acceso principal al estadio.

La verdad es que sin pecar de metiche, y tratando de mantenerme un tanto aislado del polémico tema, sigo sin comprender cuál es el verdadero objetivo de esta protesta, quien o quienes lideran a estas personas que según los medios oscilaban entre los tres y cinco mil personas, hasta donde yo vi, solo puedo decir que quizás un treinta o cuarenta por ciento del total de esas personas eran Nativos, de ahí en mas, pude distinguir a personas asiáticas, hispanas, y en su mayoría a anglos de todos colores.

En fin, nos enfocamos a lo deportivo, afortunadamente no paso a mayores, al final del encuentro, algunos de los protestantes que se quedaron rezagados, encaraban a algunos de los aficionados vestidos de guinda y amarillo quienes ya con unas chelas encima, como que discutían pero nada paso de ahí.

Entrabamos al Estadio, la primera vez que teníamos la oportunidad de presenciar la majestuosidad del imponente Estadio, tumultos de gentes abarrotaban las filas de acceso al inmueble.   Nos checaron los boletos, de ahí a deambular por los pasillos, esos donde huele muy rico al pasar por ahí, ese inconfundible olor a cebolla frita al lado de las deliciosas salchichas, listos para degustar un delicioso hot dog, algo caritos pero muy ricos.

Un hot dog, sus respectivas potato chips y una cerveza bien muerta, eran el complemento perfecto para disfrutar de un buen juego de futbol americano, uno que otro paisa que por ahí se dejaba ver, los aficionados en su mayoría anglos, también hacían lo propio, se preparaban con las botanas antes de tomar asiento en las gradas.

Ya en los asientos, las primeras fotografías, digo había que sacarse la foto del recuerdo para postearla en el Face, sección 129, fila 18 y asientos 9 y 10, todo listo, dos minutos solo para que dieran la patada inicial, los jugadores terminaban su etapa de calentamiento, de repente, el sonido del estadio anunciaba la alineación del equipo visitante, vestidos en jersey blanco, vivos guindas y pantalonera amarilla, salían los Washington Redskins encabezados por su estrella que regresaba de una lesión, Robert Griffin III, apoyados por unos cuantos, abucheados por casi todos.

Tocaba el turno al equipo de casa, elegante uniforme consistente a un vistoso jersey morado, pantalonera blanca y salían encabezados por Patterson y Teddy Bridgewater.   La algarabía invadía el graderío, las porristas, los fuegos artificiales y el clásico pitido de un “cuerno”, el Cuerno Vikingo que llamaba a combate.

Un inicio un tanto insípido para los Vikingos y con la angustia de sus aficionados, los Pieles Rojas se iban rápidamente arriba, un gol de campo y una anotación los colocaban adelante al son de diez puntos contra cero.

Antes de terminar la primera mitad, Bridgewater pareció recordar sus cualidades mostradas en su época de colegial, y guio a los Vikingos a una anotación, se acercaban con siete puntos. El marcador en ese momento 10 a 7 favor Washington.

Iniciaba la segunda mitad, los Vikingos detenían la ofensiva visitante y se gracias a la defensiva, lograban iniciar una  ofensiva mas en muy buena posición de campo para irse arriba, pum, de un dos por tres, los Vikingos iban le daban la vuelta ganando en ese momento 14 a 10.

Se cerraba el encuentro, aun y con algunos momentos erráticos del quarte back de casa Teddy Bridgewater, se emparejaban y respondían a cada uno de los ataques de los visitantes. Faltaban cuatro minutos, los Pieles Rojas iban arriba por dos puntos, una buena serie ofensiva combinada con pases cortos y una que otra corrida terrestre, los Vikingos se acaban el reloj, se van arriba y con una conversión logran darle la vuelta al resultado, con un minuto y veinte por jugar, aventajaban 29 a 26.   Washington repondría, lograba hilar dos primeros y diez, todo parecía que con esa agresividad lograrían llegar a Zona Roja y por lo menos conseguirían tres puntos que empataban el juego. La defensiva de Minnesota cierra las filas, capturan al Griffin un par de veces y con la ayuda de un castigo, detienen a Washington que se la jugaba en cuarta oportunidad sin conseguir nada.   Los Vikingos jugaron sus tres primeros downs, patearon el ovoide y con solo unos segundos en el reloj, Washington la recibe, trata de correr hacia las diagonales sin conseguir mucho, expiraba el tiempo y se acababa. Algarabía, porras y caras felices en los aficionados que abandonaban el estadio sintiéndose como el haber ganado un juego de playoffs.

Bonita experiencia sin duda, los Vikingos se impusieron incluso al arbitraje, que se llego a ver un poco cargado a favor del equipo visitante, sobre todo en dos jugadas cruciales que le costaron dos anotaciones en contra a Minnesota.   Si bien sigo manteniendo la idea inicial en que creo quedaran con record de seis ganados y nueve perdidos, hay que decir que se han visto cosas muy interesantes, adolecen en la línea ofensiva, se nota que Bridgewater no se anima a salir, le tiene miedo a los madrazos, no le brindan la protección necesaria, necesita más calma y mas frialdad al momento de lanzar sus pases o de definir las jugadas que va a mandar, conseguir menos de trescientas yardas por pase es muy raquítico, no es suficiente si deseas aspirar a contender por ganar tu división; se nota que hace falta un corredor confiable, en total Minnesota consiguió alrededor de noventa yardas corridas en todo el juego, Adrian Peterson en una mala tarde conseguía al menos noventa; pero la defensiva se vio muy bien, no se nota la ausencia de figuras como Jared Allen que ya no están en el equipo, los equipos especiales hicieron su tarea.

Terminó el encuentro, ahora Minnesota queda con record de cuatro ganados y cinco perdidos, viene una semana de descanso y después, a terminar la parte difícil del calendario, a nosotros nos quedo todavía la travesía de llegar al Downtoen de Minneapolis, el transporte público se vio deficiente, no se daban abasto, ojala que dentro de los planes en el diseño y construcción del nuevo estadio, también se planeen los medios de transporte necesarios para atender a la afición, actualmente es un suplicio.

 

La Ene-be-a

Era una tarde fresca de sábado por la noche, una tarde especial en la que en muchos lugares del Centro de Minneapolis se celebraba el post-halloween, mucha gente luciendo sus disfraces, algunos ingeniosos, otros graciosos y uno que otro medio “mamalón”, que no causaba ni terror ni gracia, más bien daban pena, Vivian muy al estilo gringo esta festividad para nosotros es mas de respeto por los que ya se nos adelantaron, era el uno de Noviembre, el día de Muertos.

Llegábamos a las afueras del Target Center, contrario a lo que estamos acostumbrados, las taquillas estaban abarrotadas, tumultos de gente a los alrededores del edificio tratando de accesar al inmueble.   Los revendedores pidiendo más dinero por los boletos más de lo que es su valor real, hacia mucho pero mucho que no veía algo similar, generalmente llegabas a buscar a revendedores para pagar menos por un boleto, por decir un boleto que en taquillas cuesta ciento veinte dólares, lo venías comprando hasta en cuarenta, cosa muy rara, y todo esto debido a que es inicio de temporada, el segundo juego de local y mas que el rival en turno, los Toros de Chicago, son de esos equipos que brindan espectáculo.    Me pregunto si veremos este fenómeno de apoyar al equipo de casa después de media temporada, es más, a finales de la misma, creo que el tiempo nos dará la respuesta, sería muy temprano en la temporada para emitir un juicio en cuanto a los resultados que los Timberwolves, aunque si se ve que a un equipo que le falta experiencia.

Ya sentados en nuestras butacas, nos dispusimos a disfrutar del encuentro, una presentación espectacular, y remarcando a Ricky Rubio como el jugador a seguir en la temporada, con la salida de Love, el español se queda con la responsabilidad que implica ser la “estrella del equipo”, y quien un par de días antes había firmado un jugoso contrato por cinco temporadas más vistiendo la camiseta de Minnesota con un acuerdo de cincuenta y cuatro milloncitos de billetes verdes, muy buena lana.

El partido no defraudo, fue un juego cargado un tanto para los Bulls en la primera mitad, quienes venían encabezando a su equipo con Paul Gasol, otro español que a decir de muchos quedo a deber en su paso por los Lakers de los Angeles.

Para la segunda mitad del juego, los Lobos se pusieron a jugar de tú a tú y consolidaron ese regreso del segundo cuarto donde llegaron a estar abajo hasta por diecisiete puntos.   Minnesota, con una Nikola Pekovic inspirado y con un Kevin Martin agrandado, lograron hacer pasar desapercibido la noche gris que tuvo Rubio, que si no me equivoco, cometió mas faltas que puntos, y que saldría expulsado del juego faltando más de tres minutos para culminar el encuentro, justo en el momento más crucial, se hizo echar de la duela.

Faltaban treinta y seis segundos y Chicago estaba arriba por dos puntos, el balón lo mueve Minnesota y en una jugada muy buena, un impresionante movimiento de Kevin Martin le sirve para quedar solo y encestar una canasta de tres puntos, con gritos y rostros de incredulidad, la afición de Minnesota festejaba, se adjudicaba un triunfo ya casi en la bolsa, digo, quedaban algo así como tres segundos y con uno de ventaja pues, ya se había echo la machaca, como decimos algunas veces.

Dicen que del plato a la boca se cae la sopa, y cuando muchos pensábamos que ya los wolves se irían con el triunfo, Chicago movió la bola, y de una manera muy inocente, Minnesota cometio faul, con esto le dio la oportunidad a Chicago de cobrar dos tiros libres desde la linea de castigo, el pivote Joalim Noah se encargaba de cobrarlos, de forma impactante y decidida, anotaba los dos y con esto y con menos de un segundo en el reloj, no les alcanzo a los Lobos a anotar y sentenciaban el encuentro otorgándole la victoria al equipo visitante.

A nadie le gusta perder, eso es muy cierto, pero al menos en esta ocasión, para el equipo de casa fue una de esas derrotas que saben bien, se perdió jugando, se mostró una actitud ganadora, y sobre todo, creo que ahora si podemos pensar que ese proyecto que están iniciando les puede rendir frutos al equipo, ahora si se ve que van a formar parte de un proceso de verdad y no uno de esos procesos mediocres y sin sentido a los que nos tenían acostumbrados.

Me gusto la actitud y el desempeño de algunos de los jugadores jóvenes que ahora visten los colores de Minnesota, y ojo, mucho ojo con Kevin Martine y Zach Lavine, en ellos pudiésemos llegar a poner los cimientos de las esperanzas de muchos de nosotros que anhelamos tener a un Minnesota competitivo, un Minnesota aguerrido que nos pueda llevar a codearnos con los grandes de la NBA.

 

Por si estaban con pendiente…

–el Temo agrega otra final a su palmares, ahora disputó la Copa Mx visitiendo la playera del Puebla.

–Paul Molitor al mando con los Mn Twins, fue nombrado Manager esta semana, más de lo mismo.

–Carlos Vela dijo que si, finalmente el “divo” Vela le dio el sí a una convocatoria con el Tri de México.

–Adrián González gana el Premio Nacional de Deporte en México, si ni mexicnao es el wey.

–castigarán a Sergio Pérez en la Formula Uno, siete lugares pa´atras, ¿pos de donde arrancara?

–se agotaron los boletos para la Inauguración de los Juegos Centroamericanos Veracruz 2014, ufff!!!

–regresó Mark Sánchez, de suplente en Filadelfia, el nieto de fresnillenses le ganó a los Texanos, vaya!!!

–un Mexicano en la NBA, el único Azteca esta temporada es Jorge Gutiérrez con los Nets, Héroe Nacional.

–ni Chicharito, ni Ochoa vieron actividad en España, fueron bancota otra vez, Jiménez ni eso.

–Raúl González firmó con el Cosmos de la ANSL, a ver si este es gancho y llena los estadios como Diño.

 

Hay persona tan pero tan falsas que deberían tener la etiqueta “made in China”… nos leemos en la próxima!!!