El voto latino

ELECCIONES 2014:

“Tu derecho al voto es uno de los derechos más básicos que tienes como estadounidense”
La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU)

ESTE ARTÍCULO CONSTITUYE EL PRIMERO EN UNA SERIE SOBRE EL VOTO LATINO 2014.

Por Megan Strom
meg_strom@hotmail.com

Este artículo constituye el primero en una serie sobre el Voto Latino 2014. El propósito de lo que usted leerá aquí y en futuros artículos será el de informar al lector sobre todo relacionado con el voto latino: el impacto del voto latino, cómo votar, dónde votar, quién puede votar, una explicación del proceso y los candidatos y, lo más importante, por qué usted debe votar. Como primero de esta serie, el presente artículo tiene el fin de explicar los antecedentes del voto latino, su impacto histórico y su papel en las elecciones del 2014.

El voto 2014

El martes, cuatro de noviembre, tomará lugar la votación a mitad de legislatura, que son elecciones generales que ocurren dos años después de las elecciones cuatrienales (que ocurrieron en el 2012). Como no se vota para el presidente, durante estas elecciones, los estadounidenses tienen que decidir quién ocupará los siguientes puestos a nivel nacional: los 435 puestos en la Cámara de Representantes y 33 puestos en el Senado. Varios otros puestos que se decidirán a nivel estatal y local serán discutidos en artículos futuros.

El voto latino en los Estados Unidos

El voto latino ha crecido conforme ha ido pasando el tiempo: en el 2004, los latinos constituían el ocho por ciento del electorado; para el 2008, constituían el nueve por ciento; para las últimas elecciones presidenciales en 2012, constituían el diez por ciento de votantes en Estados Unidos, u 11,2 millones de latinos. Una investigación llevada a cabo por el Centro de Investigación Pew reporta que cada año, 800.000 latinos que son elegibles para votar cumplen 18 años. Es decir, el voto latino crece en un mínimo de 800.000 cada año.

El voto latino tiene un lado bueno y un lado malo. Lo bueno es que es una población que está creciendo rápidamente, indicando que está en una posición estratégica de causar un gran impacto en los resultados de futuras elecciones. Lo malo es que, históricamente, es el grupo étnico que menos vota, ya que solamente el 48 por ciento de votantes latinos elegibles votaron en las últimas elecciones presidenciales. De esta manera, la mitad de los latinos que podría votar está perdiendo su oportunidad de exigir un cambio en este país, ya sea un cambio en la política inmigratoria, la situación de los niños que cruzan la frontera solos, el sistema escolar, o el sistema de salud.

La historia del voto latino

En términos generales, el patrón más evidente que exhibe el voto latino es su preferencia por los candidatos demócratas: desde 1980, más de la mitad de los latinos ha votado por un candidato demócrata. Se observó el apoyo más fuerte para un demócrata en 1996, cuando el 72 por ciento del electorado latino votaron por Bill Clinton, quien empezó su segundo mandato tras ganar las elecciones de aquel año.

El apoyo más fuerte para un candidato republicano ocurrió hace una década, cuando el 40 por ciento de votantes latinos eligieron a George W. Bush, quien ganó las elecciones del 2004 para cumplir su segundo mandato.

Lo que sugiere esta historia es que el electorado latino es capaz de cambiar drásticamente dentro de poco tiempo. Por ejemplo, cuando ganó el candidato demócrata Bill Clinton en  1996, solamente el 21 por ciento de los latinos votaron por el candidato republicano. En cambio, después de tan solo ocho años, la cantidad de latinos que votó por un republicano fue casi el doble: en el 2004, el 41 por ciento había votado por el republicano George W. Bush.

Aunque el principio del Siglo XXI vio un creciente apoyo de parte de los latinos para el partido republicano, a partir del 2004, este patrón ha dado marcha atrás. Durante la última década, los latinos han apoyado al partido demócrata cada vez más. El voto latino a favor del demócrata John Kerry constituyó apenas el 58 por ciento en 2004. Sin embargo, dos tercios del electorado latino (67 por ciento) votaron por el candidato demócrata, el actual Presidente Obama, en el 2008 (frente a casi un tercio (31 por ciento) que votó por el candidato republicano, John McCain), y para el 2012 el 71 por ciento del electorado latino votó por Presidente Obama (frente a tan solo el 27 por ciento que votó por el republicano Mitt Romney).

Aunque estos datos claramente demuestran la preferencia de los latinos por los candidatos demócratas, este patrón no necesariamente se ve reflejado en todos los estados y regiones.

 El voto latino a través de los Estados Unidos

 El impacto del voto latino varía de estado en estado, pero su impacto más fuerte se ve en estados con poblaciones hispanas históricas. El estado con la mayor número de votos latinos fue Nuevo México, donde el 37 por ciento del voto total en el 2012 fue de los latinos. Otros estados que tienen poblaciones latinas históricas son Arizona, Nevada y Colorado, cuyo voto latino total fue sustancial (18 por ciento, 18 por ciento, y 14 por ciento, respectivamente).

Otro estado con una gran población latina que se ha caracterizado por apoyar a candidatos republicanos, Florida, ha visto cambios debidos a los cambios demográficos en el estado. Tradicionalmente, los cubanos residentes de Miami han sido en su mayoría republicanos. Sin embargo, recientemente, como indica el Centro de Investigación Pew, el número de puertorriqueños en la Florida ha crecido, y ya que este grupo tradicionalmente apoya a los candidatos demócratas, el candidato demócrata ganó la mayoría del voto latino (el 60 por ciento) en las elecciones del 2012.

Finalmente, hay estados que se denominan “campos de batalla” (battleground states) porque ninguno de los dos partidos más populares, los demócratas y los republicanos, tiene la mayoría de los representantes. En cuatro de estos estados – Carolina del Norte, Wisconsin, Virginia, y Ohio – el candidato demócrata recibió la mayoría del voto latino. Es decir, aún en estados decisivos donde es difícil predecir quién ganará, se puede esperar que los latinos voten por el candidato demócrata.

 El voto latino en Minnesota

A nivel nacional, Minnesota ha apoyado candidatos demócratas con más frecuencia que cualquier otro estado desde el 1976. Por eso, se le conoce como un “estado azul” (blue state), porque el azul es el color que se asocia con el partido demócrata. De ser así, no es de sorprender que el 52 por ciento de minnesotanos votaron por el actual Presidente Obama en las últimas elecciones.

A nivel estatal, nuestro estado está dominado actualmente por demócratas, quienes ocupan la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes (58 por ciento y 54 por ciento, respectivamente).

En cuanto al perfil del electorado latino en Minnesota, constituye dos por ciento del electorado total en el estado. Para las elecciones presidenciales del 2012, había 80.000 votantes latinos elegibles, lo que representaba el 32 por ciento de la población latina total. El electorado latino en Minnesota es, en su mayoría, joven (entre 18 y 29 años) y mexicano (59 por ciento). En comparación con otros grupos minoritarios, estos datos se asemejan al número de votantes asiáticos elegibles, 91.000, aunque son significativamente menor al número de votantes afroamericanos, 128.000.

El poder del voto latino en Minnesota

El Centro para la Política Inmigratoria (Paral, 2013) asevera que los latinos tendrán un gran impacto en la votación a mitad de legislatura este año. Aunque es difícil averiguar exactamente cuál será su efecto en cuanto a los asuntos que los candidatos respaldan, lo que sí se puede corroborar es su potencial. Para el voto 2014, un tercio de los nuevos votantes pertenecerá a un grupo minoritario; este número crecerá con las siguientes elecciones, indicando que los latinos tendrán un impacto cada vez más fuerte y evidente en futuras elecciones.

Aunque el electorado latino constituye menos del cinco por ciento del voto total en Minnesota, todavía tiene un impacto fuerte. Rodolfo Gutiérrez, Director Ejecutivo de la organización sin fines de lucro HACER (Hispanic Advocacy and Community Empowerment), señala que “Definitivamente el efecto [del voto latino] va a ser muy grande…El voto latino va a tener mucha fuerza. 60.000 latinos podrían votar en Minnesota. Si tenemos esos 60.000 votos, el efecto en el estado cambia drásticamente el resultado de la elección”.

Derek Johnson, Director de Programas de la Escuela de Democracia Jane Addams, comenta, “Definitivamente tendrán [los latinos] un impacto en el voto de Minnesota. La última votación para senador y gobernador fue reñida, y los latinos pueden afectar quién gana puestos importantes en Minnesota”.

Johnson también comenta que el voto latino en Minnesota depende mucho de la participación de varias organizaciones que tienen vínculos estrechos con la comunidad latina, como las iglesias, las organizaciones sin fines de lucro, organizaciones de los vecindarios/barrios. Asevera que no se le puede pedir a la comunidad latina que participe en la votación a mitad de legislatura sin haber forjado una relación con la comunidad primero. “Los intentos de hacer conexiones con los votantes latinos que ocurren sin ninguna conexión previa llevan a la desconfianza. Hay que pensar en cómo podemos usar las relaciones que ya existen entre estas organizaciones y la comunidad latina para poder hablar sobre el voto latino”.

En conclusión, sin duda se sentirá el impacto del voto latino en la votación a mitad de legislatura del 2014. En Minnesota, el voto latino podría ser el factor decisivo para varios puestos, ya que se estima que habrá entre 60.000 y 80.000 votantes latinos. Es de esperar que las organizaciones que tienen enlaces con la comunidad latina enfatice la importancia de votar, dado que el número de votantes latinos elegibles está creciendo y será necesario aprovechar del potencial del electorado latino para poder influir en asuntos como la reforma inmigratoria y el cuidado de la salud.