El blanqueamiento de los gays en los medios de comunicación

Por Megan Strom

meg_strom@hotmail.com

Podríamos argumentar que cuanto más la sociedad acepta a los gays, más se ve en los medios de comunicación. Hasta en lugares menos abiertos a la homosexualidad por la fuerte influencia de la Iglesia Católica, como Latinoamérica, poco a poco se va disminuyendo el tabú silencioso que prohibía que los gays salieran en la pantalla chica y grande. Hemos visto a personajes homosexuales en las telenovelas más exitosas de los últimos años, y hay conductores gays en los programas de televisión que vemos todos los días.

Aunque estos avances son positivos dado que apuntan hacia la erradicación de la homofobia, el problema es que el racismo todavía tiene una gran presencia en los medios, haciendo que tengamos una idea equivocada sobre el homosexualismo. Esto es porque las películas y los programas de televisión nos hacen creer que todos los gays son hombres blancos.

Los críticos llevan tiempo insistiendo en que la representación de los homosexuales en los medios de comunicación sea más equitativa. Un ejemplo reciente es la película “Stonewall”, así llamada por el bar ubicado en Greenwich Village, Manhattan (Ciudad de Nueva York) donde comenzó la lucha por los derechos LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y personas Transgénero) en los Estados Unidos. Durante la noche del 28 de junio, 1969, la policía neoyorquina intentó hacer una redada en Stonewall, a la cual la comunidad LGBT resistió hasta que se convirtió en un disturbio. Las manifestaciones y protestas que siguieron marcaron la historia, tanto que hoy en día se conmemora los disturbios de Stonewall a finales de junio con los desfiles de Gay Pride (Orgullo Gay).

La película Stonewall fue celebrada por muchas organizaciones pro-LGBT, pero rechazada por la comunidad LGBT de color. Varios miembros de la comunidad gay que no son blancos hablaron con el periódico español El País, lamentando que el protagonista de Stonewall fuera un hombre gay blanco, aunque los verdaderos protagonistas del disturbio no fueron hombres blancos (Crespo, 17 agosto 2015). En otras palabras, lo que hizo esta película fue blanquear la lucha gay en los Estados Unidos.

El problema con representar la lucha por los derechos para la comunidad LGBT desde la perspectiva de los hombres gays blancos es que hace caso omiso de la presencia de los no blancos en esta lucha. Además, perpetúa la noción ubicua desde hace siglos que los blancos son los que hacen todo lo bueno en el mundo. Finalmente, nos hace pensar que los únicos gays “aceptables” son los hombres blancos.

Stonewall ocurrió hace 46 años, pero aunque ha pasado casi medio siglo, esto no significa que los gays tengan los mismos derechos que los heterosexuales hoy en día. Hace poco entró en vigor la ley que legalizó el matrimonio gay en todo el país, pero sigue habiendo gente que se opone al matrimonio que no sea entre un hombre y una mujer. El mismo patrón ocurre en los medios de comunicación: En algunas ocasiones hemos visto a hombres gays latinos en la televisión y las películas, pero ¿Dónde están los homosexuales afroamericanos y latinos? ¿Dónde están las personas transgénero? Si los medios de comunicación siguen ignorando a estas personas, lo que resultará será un público que cree que las lesbianas latinas, por solo nombrar un ejemplo, no existen. Desafortunadamente, muchas veces esto lleva a más homofobia por parte del público, porque asumen que los que no aparecen en los medios de comunicación son raros, extraños, o inaceptables.

La solución a este problema no es fácil, pero algo que podemos hacer en nuestras vidas cotidianas es no ignorar, ni mucho menos discriminar, a la gente que consideramos “diferente”. El hecho de que no vemos una representación equitativa de la sociedad en los medios de comunicación no quiere decir que no podamos aceptar una sociedad con gente de diferentes orientaciones sexuales y etnicidades.