Demenda en contra del mandato de usar máscara en Minnesota

Por: Tim Pugmire-MPR

 

Una demanda presentada el martes en la corte federal desafía la constitucionalidad del mandato de usar máscara en Minnesota.

 

El Gobernador del DFL, Tim Walz, impuso el requisito de usar máscara el mes pasado a través de una orden ejecutiva para ayudar a detener la propagación de COVID-19. Pero un grupo de legisladores y votantes republicanos, incluyendo el grupo de vigilancia Minnesota Voters Alliance, está demandando a Walz, al Fiscal General Keith Ellison y a otros funcionarios. Quieren que el requisito de la máscara se detenga antes de las elecciones primarias de la próxima semana.

 

El mandato de la máscara entra en conflicto con una ley estatal existente que prohíbe el uso de máscaras en público, dijo Erick Kaardal, el abogado de los demandantes.

 

“Dado a que el estado de Minnesota está tanto criminalizando el uso de una máscara como criminalizando el no usar una máscara, la gente tiene miedo a la participación política en lugares públicos”, dijo Kaardal.

 

Los votantes necesitan claridad, dijo el representante Jeremy Munson, R-Lake Crystal.

 

“No estamos debatiendo la ciencia detrás de las máscaras”, dijo Munson. “Estamos hablando del proceso legislativo y del abuso de poder del gobernador.”

 

El fiscal general defendió la orden ejecutiva y dijo que la defendería con firmeza en el tribunal.

 

“Respaldo la legalidad y la constitucionalidad de esta orden ejecutiva”, dijo Ellison.

 

La ley estatal prohíbe que una persona oculte su identidad con una máscara en público, con algunas excepciones, pero la orden ejecutiva de Walz aborda específicamente ese punto, diciendo que el cumplimiento de la orden no viola el estatuto.

 

Aun así, Kaardal solicita un mandamiento judicial para impedir su cumplimiento. Quiere que la Legislatura decida qué ley prevalece.

 

Kaardal también está involucrado en una demanda activa que cuestiona otros aspectos de las órdenes ejecutivas del gobernador. Dijo que es probable que haya más demandas.

 

“Estamos en una monarquía que puede que nunca termine”, dijo, “y eso es muy, muy triste”.