Crisis Humanitario Tras Devastadora Tormenta

Puerto Rico, la “Isla del Encanto,” sigue en estado de emergencia nacional tras el Huracán María. 3.5 millones Puertorriqueños se encuentran en estado de desespero al no tener agua potable, luz y medios de comunicación con el exterior a través de teléfono o internet. La tormenta fue devastadora y lo más problemático es la falta de respuesta del gobierno federal. En estos momentos aproximadamente 5,000 representantes de 12 agencias federales y estatales están movilizando ayuda a la ciudadanía, lo cual no es suficiente tomando en cuenta la magnitud del desastre. El gobierno local está atendiendo a las necesidades más inmediatas del país con escasos recursos. Mientras tanto el Presidente está emitiendo señales indicando que apenas reconoce la profundidad del daño catastrófico que dejo la tormenta.

La respuesta Federal ha sido inepta. Apenas 1,300 tropas de la guardia nacional han sido activados. Los aeropuertos recién están reanudando operaciones limitadas con aproximadamente 10 vuelos comerciales al día. Los mismos están albergando a 2,000 clientes esperando que cualquier vuelo los lleve lejos de la isla y sus problemas sanitarios que rápidamente siguen empeorando.

La crisis de escasez de agua, comida y luz solo se pondrá peor antes de que mejore. El sector privado, con mayores habilidades logísticas, está listo para ayudar pero ellos también esperan que el gobierno federal muestre liderazgo en proveer seguridad en los puertos y la movilización de fondos federales de FEMA a través del Congreso y La Casa Blanca.

Antes que llego Maria, Puerto Rico estaba recuperándose del Huracán Irma. El frágil sistema eléctrico de la isla estaba comprometido y el Huracán María lo llevó a las ruinas con sus vientos de 155 millas por hora y lluvias de hasta 40 pulgadas de acumulación.

Lo peor parece está por venir. Los obstáculos impidiendo la distribución de artículos de primera necesidad que están llegando a la isla siguen impactando la salud y bienestar de miles de puertorriqueños. Ningún Puertorriqueño ha evitado los efectos del Huracán. Viviendas, negocios, escuelas y centros comunitarios se encuentran en varias condiciones de destruccion e inundacion a través la isla.

La reconstrucción de Puerto Rico no puede empezar mientras la isla sigue en crisis. Lo primario en estos momentos es la provisión necesidades básicas de agua, electricidad, servicios médicos, y medios de transporte a todas las áreas de la isla. Puerto Rico espera ayuda y los fondos necesarios para reconstruir la infraestructura y una inyección de capital privado con el respaldo del gobierno. Se estima que $1 billon cada año por los próximos 10 años será necesario sólo para arreglar la infraestructura de energía eléctrica. Y esta cifra no cuenta los $73 billones que debía la isla antes que los huracanes pasaran a destruirla.