Comunicar eficazmente la migración acercaría a México con EU

El problema para los especialistas, es que también México aborda la migración desde la misma perspectiva unilateral que los norteamericanos

Por Luis Manuel DE LA TEJA

luis@bordercouncil.org

La migración vista como problema ha sido el tema y enfoque mayormente abordado en la historia de la relación bilateral México Estados Unidos tanto a nivel Gubernamental como de Interparlamentarias, pero el de menor avances, más intenso y conflictivo del resto de los temas de la agenda bilateral.
Existe un consenso entre especialistas en el tema de la relación México Estados Unidos, tanto el Informe sobre la Frontera México- Estados Unidos elaborado por el Pacific Council on International Policy (PCIP) y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), como el análisis de actualidad de la política exterior de Estados Unidos hacia México bajo la administración de Barack Obama: cambios y continuidades y el Informe del Centro de Estudios para América del Norte (CEDAN) México EU una relación hacia el Futuro coinciden que abordar a la migración como solución y no problema destrabaría la empantanada discusión migratoria.
Históricamente tensa la relación México, Estados Unidos, se caracteriza por la coyuntura y el vaivén del ambiente político al que Rafael Velázquez del Centro de Investigaciones y Desarrollo Económico (CIDE), abunda en el análisis de cambios y continuidades refiere que para los norteamericanos pensar en México es asociar una fuente recurrente de problemas; migración, seguridad, narcotráfico; que por el impacto que tiene en la opinión pública; Estados Unidos los aborda desde una política interna, aunque son de naturaleza internacional.
Solo con excepción de la relación económica que es interdependiente cuyo intercambio comercial depende en mayor medida de los mercados y de los intereses de los grupos de presión de las grandes empresas, dejando las percepciones de la sociedad norteamericana a un segundo lugar.
El problema para los especialistas, es que también México aborda la migración desde la misma perspectiva unilateral que los norteamericanos.
El reto para México es construir un nuevo modelo como lo lograron filipinas, China e India para hacer de los beneficios de la Interdependencia económica un esquema de integración de sus diásporas para hacerlas más exitosas en el exterior.
México ha insistido reiteradamente para su beneficio vincular a sus connacionales con sus comunidades de origen; pero poco o nada ha hecho para hacerlos más exitosos en el país de destino.
Los actuales Consejeros del CCIME que radican en el Exterior, confirman esta prioridad al ser consultados durante la XXl Reunión Ordinaria del Consejo Consultivo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior celebrada del 9 al 11 de diciembre , contestaron ante la pregunta de por qué elegiste ser consejero, la respuesta que prevaleció fue “mejorar la calidad de vida de los mexicanos en EUA y Canadá “, le sigue ayudar a la integración de mi comunidad a la sociedad en Estados Unidos, en tercer sitio, mejorar las oportunidades educativas de los jóvenes; cuarto, fortalecer la proyección política de los mexicanos en EU y en quinta posición vincular a mi comunidad con México.
Por primera vez en la historia de México estamos a semanas de que el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, anuncie el Programa Especial de Migración 2013-2018, cuya consulta arrojo la participación del Colectivo PND, que agrupa a más de 50 organizaciones especializadas en el tema migratorio a exigir que el Plan Nacional de Desarrollo plantee la migración como una política de Estado, que sea interinstitucional y transversal.
Empero, este modelo continuaría reproduciendo la imagen negativa de que el asunto migratorio es de naturaleza doméstica.
Como columnista en Medios Hispanos fui invitado a participar en el equipo de transición del Presidente en la Vice-coordinación de Asuntos Migratorios con la propuesta de hacer del mexicano en el exterior un agente para el desarrollo en sus comunidades de origen y destino.
Solo considerando a México como una Nación Transnacional, como coinciden los especialistas es la fórmula para empoderar a nuestra comunidad que es la más densamente poblada de las migraciones mundiales; la segunda es China y México es superior en 6 veces, sin embargo por nuestra ausencia de políticas de inversión en capital humano de nuestra diáspora hemos sido desbancados por Filipinas del tercer sitio de las remesas.
La estrategia filipina es de las más agresivas y de las mejor organizadas. Su carácter abierto y pragmático les ha permitido proteger mejor a sus diásporas y aprovecharlas más para la economía del país que migra 800.000 filipinos hacia países del Golfo Pérsico. En el que el gobierno opera como una empresa nacional que prepara, mercadea y califica a sus nacionales para que su mano de obra sea bienvenida en el mercado laboral de los países receptores.
Para el Pacific Council on International Policy (PCIP) y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), México ha conseguido una serie de medidas que el Gobierno , consideró elevar los niveles de vida y la generación de empleos en México, que a su vez reduciría los factores de expulsión, relacionados con la migración no autorizada a Estados Unidos. Estos incluyen: a)la reforma hacendaria para aumentar los recursos federales, b) la acción antimonopolios y el fortalecimiento de la competencia económica en sectores actualmente dominados por una o dos empresas, c) una reforma energética que permita mayor inversión privada en el sector, d) la reforma laboral para fomentar la libre afiliación y la democracia en los sindicatos, e) la reforma educativa dirigida a mejorar la calidad de educación pública, y f) las políticas industriales destinadas a ampliar los vínculos entre el sector exportador moderno y el resto de la economía. Esto implica una mejoría significativa para mejorar la percepción norteamericana.
Exhorta el informe a que ambos países todavía tienen que formar una comisión binacional (reactivar y mejorar la que tenían) para analizar las necesidades del mercado de trabajo y los planes de desarrollo de la fuerza de trabajo para la gestión de los posibles flujos futuros de trabajadores.
Se requiere que sea una visión con la urgencia de un México como nación transnacional, han transcurrido nueve años desde que el IME en 2004 convocó a un foro titulado la diáspora mexicana retos y oportunidades en el que Rafael Fernández de Castro enfatizó que nuestro país debe aprender de la india o la filipina, mejor organizadas y que saben ofrecer bien sus cualidades ante el exterior. La jornada informativa a Comunicadores en Medios de Comunicación en Español en Estados Unidos y Canadá es otro ejemplo de indolencia e indiferencia hacia los connacionales puesto que desde 2006, dejo de operar, sin que a la fecha exista una versión oficial que explique las razones de la suspensión de esta importante jornada cuyo objetivo era “difundir la oferta del Gobierno de México para la población mexicana en el extranjero”.
El Gobierno Federal ha corregido el rumbo para el empoderamiento de nuestra comunidad, pero no es cuestión de visión sino de prioridad nacional.
Si queremos ser importantes como país y no como tema para Estados Unidos, empecemos por empoderar a nuestra comunidad a que sea más exitosa en EU, a certificar sus capacidades laborales cuando retornan a México y en alianzas publico privadas promover su involucramiento al desarrollo nacional.
Así lo hizo el gobierno hindú que logro que Bill Clinton, en una visita oficial a la India, se hizo acompañar por cuatrocientos líderes indio-americanos. El éxito de la estrategia india radica en el reconocimiento del potencial político que tienen sus diásporas en el juego electoral estadounidense.

 

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