Ayotzinapa y la culpa del #comandanteborolas

Opinión Por: Marco Dávila

La guerra “contra las drogas” iniciada por órdenes del usurpador de la presidencia de México, Felipe Calderón Hinojosa (#ComandanteBorolas) en 2006, al menos hasta la noche de la desaparición forzada de los 43, podemos decir que no había concluido. Por ello, podemos decir que Ayotzinapa fue tan sólo uno de los muchos “daños colaterales de aquella estúpida guerra iniciada por dicho personaje.

Con aquella guerra “contra las drogas” se desataría una enorme oleada de violencia, incluyendo miles de desapariciones forzadas. Durante ese periodo se le daría luz verde a la impunidad, a los escuadrones de la muerte, a la violación de los derechos humanos de los mexicanos; ya no importaba el cómo se mataban, la cosa era ensañarse los unos con los otros; ya no importaba el número de víctimas ni las tácticas implementadas, el cortar cabezas y dejarlas abandonadas por doquier se estaba volviendo un deporte nacional.

Los mexicanos no olvidaremos a las decenas de miles de muertos de esa guerra sin sentido. No olvidaremos las decenas de miles de desapariciones forzadas ocurridas durante ese triste periodo.

El mensaje a todos aquellos que tienen algo que ver con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa es: ya supérenlo”, no se les inventarán delitos, el que nada debe nada teme. La Cuarta Transformación tan sólo está haciendo lo que le corresponde, que es empezar de ceros e investigar de forma transparente, hasta encontrar a los 43 estudiantes y atrapar a los responsables.

Muéstrame a un crítico feroz de la Cuarta Transformación y te mostraré a alguien que algo debe y algo teme. Que la solución del caso Ayotzinapa sea el inicio de la cero impunidad en México.

¡Verdad y justicia ya!