Ayotzinapa: sacar a México del agujero

Opinión Por: Marcos Dávila

Como todo mexicano lo sabe, los antiguos gobiernos siempre se destacaron por llenar al pueblo de mentiras, mentiras y más mentiras. Por muchos años fueron capaces de verle la cara a buena parte de la sociedad. Sin embargo, en tiempos de Enrique Peña Nieto, toda la maquinaria del Estado ya no les serviría para hacer prevalecer la «patraña histórica» del caso Ayotzinapa. El conservadurismo reaccionario en forma de gobierno, con Ayotzinapa se toparía con el límite de la paciencia del pueblo mexicano.

Cómo habrá sido cuando planearon la grotesca simulación: «le echamos toda la culpa al alcalde… torturamos gente… nos inventamos el cuento de una «mega fogata», hacemos como que los restos fueron depositados en bolsas de plástico, como que fueron lanzados al río, y listo… «cambio de página»… la gente se la va a creer y enseguida van a «superarlo»…

A 5 años de ocurrida la desaparición forzada de los 43 estudiantes, y todo lo demás que ocurrió aquella noche en Iguala, Guerrero, el caso Ayotzinapa pareciera imposible de resolver, ya que aún quedan muchos resabios de esos antiguos gobiernos. Sin embargo, frente a la arraigada descomposición institucional, México ha iniciado una Cuarta Transformación, con Andrés Manuel López Obrador al frente, y la mayoría confiamos en que se dará con el paradero de los 43, confiamos en que se hará justicia.

Es indispensable que Enrique Peña Nieto y sus «colaboradores» sean juzgados, por haber ayudado a montar una «conclusión» llena de mentiras, por manipular, por alterar los hechos del caso Ayotzinapa. Como lo señala Anabel Hernández: «Resulta imperioso encontrar a los normalistas y someter a juicio a los verdaderos responsables: los que ordenaron, los que ejecutaron, los que encubrieron y los que desde el más alto nivel protegieron a los encubridores y perpetradores. No se trata sólo de un tema de justicia elemental para las familias que buscan desesperadamente a los suyos, significa dar un ejemplo de justicia a un país que debe salir de este agujero profundo de corrupción, impunidad y violencia».