¡Acceso a viviendas decentes para todos!

Por Marco Dávila

Me encuentro aquí para decirles que se siente bien estar de su lado, que se siente bien estar del lado de los más vulnerables, que se siente bien estar del lado de quienes luchan contra la injusticia, del lado de los inmigrantes, del lado de los refugiados y de la gente de bajos ingresos, del lado de aquellos quienes son oprimidos por una maquinaria inhumana. Se siente bien NO estar del lado de los bravucones pasivo-agresivos, tales como el director ejecutivo del Minneapolis Public Housing Authority (MPHA), entre otros bravucones de su especie.

Como algunos de ustedes saben, la ciudad de Minneapolis decidió contratar a este individuo como la cabeza del MPHA. Gregory Russ no es sino un bravucón pasivo agresivo. Él se encuentra en Minneapolis para confundir, para dividir, para intentar engañar a aquellos quienes resisten contra el desplazamiento.

Las y los residentes de Glendale y muchos otros residentes que habitan en vivienda pública alrededor del país han sido muy claros: mientras que el sistema económico destruye la vivienda pública a expensas de los más necesitados, ellos han dicho ¡RESISTIREMOS! Mientras que este sistema económico desplaza a gente de bajos ingresos para el beneficio de un tipo de gente más privilegiada, ellos han dicho ¡RESISTIREMOS!

Aquellos quienes actualmente resisten en contra de la privatización de sus hogares, no resisten en el nombre del capital por encima de la gente, resisten en el nombre de los derechos humanos básicos, resisten en nombre de la justicia.

Sr. director del MPHA, por favor no venga a hablarnos sobre “VERDAD”. ¡Deje de ser un bravucón!

Hoy decimos:

¡Un ataque a la vivienda pública es un ataque a los derechos humanos básicos!

¡Acceso a viviendas decentes para todos!

¡Resistiremos!