2018, una cita con la historia

Pronunciamiento de Morena Minnesota ante el 2º. Congreso Nacional.

Por: Morena Minnesota

Este simple y sencillo documento, no pretende ser una guía doctrinaria, ni mucho menos un modelo a seguir en el vasto campo de las ideas en las que está inmerso nuestro partido movimiento. Significa única y exclusivamente, la visión político social de un grupo de hombres y mujeres que, desde el otoño del año 2011, decidieron darle vida al discurso de MORENA, sin pragmatismos, con la libertad de conciencia que nos da el saber que nuestro quehacer político, está del lado de los mejores hijos de México, los más pobres, olvidados y desamparados.

Quieran o no lo quieran, la mafia va pa’ fuera. Sin embargo, nuestra victoria en 2018 no se dará automáticamente. ¿Cómo le ganaremos a la mafia del poder? Organización, organización y más organización. Fortalecer la alianza con el pueblo significa que los militantes de MORENA se involucren en las luchas justas de los más oprimidos. A la gente hay que demostrarle que somos diferentes, que no nos mueve el dinero, que no nos interesa el poder por el poder, que los militantes de MORENA apoyan y se involucran dentro de las luchas de los trabajadores. No olvidemos en ningún momento que somos un partido-movimiento. Seamos militantes que hacen llamados a votar y llamados a protestar por las injusticias. Dejemos, pues, que nuestras acciones hablen por sí solas.

AMLO no pierde el respaldo del pueblo porque es consecuente en su compromiso, es consecuente en su actuar. Cuando seamos inconsecuentes en lo que planteamos el pueblo no nos lo perdonará. 

Si queremos hacer historia, tenemos que labrar una historia propia, un camino meramente nuestro, sin atajos, sin el maquillaje ruin y despreciable que suelen usar los bufones para entretener a la Corte Imperial.

Ser o no ser, reza la frase filosófica.

En los tiempos de la lucha en contra de la reforma energética, llamamos a las agencias de ventas de los recursos naturales del país, mejor conocidos en el extranjero como Consulados y Embajadas, traidores a la nación, ¿por qué ahora habríamos de dispensarles un trato diferente, acaso representan a un gobierno emanado de la voluntad popular?

No perdamos el rumbo, la cohabitación es el primer paso para la copulación, miremos detenidamente a los Chuchos, ¿acaso no fue ahí en donde empezó a incubarse el huevo de la serpiente, que más tarde hemos llegado a conocer como Pacto por México?

Con las pretensiones electorales del EZLN, el escenario político se torna mucho más complejo para MORENA. La consigna de la oligarquía dominante es sencilla: EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS. Los escrúpulos no son precisamente su sello de distinción, son ladrones y entreguistas, pero seguramente que, en su paso por alguna de esas universidades de corte neoliberal, de las que suelen premiar títulos universitarios con tesis robadas, leyeron a El Príncipe de Nicolás Maquiavelo.

Nada más peligroso que entrar en una batalla ideológica con nuestros hermanos zapatistas. Una cosa es Marcos-Galeano y su fusil mediático con balas de posdatas y telegramas, y otro asunto muy distinto son las profundas causas que dieron origen al levantamiento armado en la geografía chiapaneca en 1994.

Fue el neozapatismo quien le gritó al mundo y a nosotros mismos, que por esas tierras nunca pasó la Revolución Mexicana, colocaron al indigenismo y el respeto a los pueblos originarios, como tema de debate en la agenda política nacional. Las frases huecas, formadas sin conocimiento de causa y que como virus recorren las redes sociales, son deleznables, y la militancia de MORENA no es así, miremos el fondo de las cosas y no las formas, son tiempos en que hay que tender puentes de comunicación con quienes son nuestros amigos naturales, pero no solamente de cara al proceso electoral del 2018. Es más, lo que nos une que lo que nos separa en el noble propósito de cimbrar las corruptas estructuras del sistema político de México.

Los mexicanos que vivimos en los Estados Unidos, estamos más solos que nunca, literalmente olvidados a nuestra suerte por un gobierno que no mira más que seguir poniendo en subasta pública transnacional a los recursos naturales del país.

Una nueva realidad político social se impone para las comunidades mexicanas que, desde el autoexilio, hemos construido un entorno familiar y de trabajo que hoy se ve amenazado con las sombras de la deportación masiva. El diario vivir que implica caminar por las calles, acudir a nuestros centros de trabajo, y particularmente el ambiente que viven nuestros hijos en las escuelas, está lleno de xenofobia y expresiones clasistas.

No vayamos a cometer el error de ignorar la amenaza Trump. Lo menos que MORENA puede hacer es realizar pronunciamientos en defensa del compatriota migrante. Los ‘Twits’ y los ‘Facebooks’ no son suficientes. Hay mucha devastación en la psicología del mexicano indocumentado, necesitamos contribuir en levantar el ánimo, acompañando de cerca a los más débiles, solidarizarnos sobre todo con los jovencitos que se han visto muy afectados psicológicamente por la ‘amenaza’ de deportación masiva.

La visión de construir muros para impedir la libre movilidad de las personas no es una ocurrencia del detestable Trump, esa visión es la forma en que los neoliberales ven el mundo, esa es la forma en que operan. El que EEUU quiera detener el flujo migratorio con muros es como cuando México dice querer acabar con la violencia enviando al ejército a las calles. El gobierno estadounidense nos bloquea el paso a los mexicanos y el gobierno mexicano persigue a los centroamericanos.

La miopía política del gobierno mexicano, no le permite ver que el regreso forzado de miles de connacionales, provocaría que la violencia y problemas de carácter social, escalasen en un grado por demás preocupante.

¿Cómo podría el Estado mexicano proveer seguridad, atención médica, de estudio y de trabajo a los miles que tuviésemos que regresar, si no puede garantizar las mínimas condiciones de una vida digna a los que están aquí?

Por otro lado, dentro de lo malo lo bueno, la llegada de este nuevo gobierno a la Casa Blanca, generará resistencia de ambos lados del Río Bravo, lo preocupante es que esto equivale a tanto como el decir que nos amputen alguna extremidad de nuestro cuerpo, para saber qué se siente el que un médico nos administre un antibiótico.

Rumbo al 2018 y mucho más allá.

¡Viva MORENA!
¡Viva Obrador!
¡Viva México!