México del Norte

Jorge Mujica Murias

Del Plato a la Boca…

Que la Migra agarró a un Dreamer por acá, que sacó a una señora con un tumor cerebral del hospital de allá… Las noticias parecen estar llenas de acciones de la Migra desde que El Trompas Donald Trump tomó posesión de la Casa Blanca.

Y si, no hay duda de que hay arrestos, pero yo insisto en que sobre todo hay una aplicación de la teoría del shock, la teoría del desastre. Esto es la teoría de crear pánico entre un grupo determinado de personas mediante la acusación de que son una amenaza para la sociedad. En este caso los latinos han sido marcados como violadores, narcos y criminales por la administración.

Ante los ojos de la comunidad mayoritaria blanca, mal pagada, que ha perdido sus trabajos por la globalización, los latinos son el problema. Ante sus ojos, todos los latinos son inmigrantes, aunque algunos lleven aquí varias generaciones. Por lo tanto, los inmigrantes son el problema.

Eso es preocupante, pero más preocupante es que los latinos y los inmigrantes reproduzcan el discurso. No son pocos los que dicen que está bien que se deporte a los “inmigrantes malos y criminales”, siempre y cuando legalicen y no se metan con los “inmigrantes buenos”.

El caso es que parte de la doctrina del shock es correr información falsa o por lo menos tendenciosa, y lo que es peor, es que la comunidad misma lo haga. Para los medios de información comerciales, el miedo vende. Mientras más miedo más ratings, porque hay más gente pegada a la tele, y mientras más ratings más caros los anuncios y más ganancias.

Sí, es cierto. La Migra está agarrando gente fuera de las cortes en California, como castigo a las leyes santuario.

Según la Migra, como las autoridades locales no cooperan, pues los agentes van directo a las cortes criminales a ver quién está acusado de algún crimen. Y es cierto que la Migra detuvo a la “soñadora” Daniela Vargas, en Jackson, Misisipi, después de que denunció en una conferencia de prensa que la semana anterior habían agarrado a su familia. Pero Daniela Vargas quedó en libertad bajo fianza y está peleando su caso. Y si, la Migra sacó del hospital Huguley Hospital en Fort Worth, Texas, a una mujer salvadoreña con un tumor cerebral y llevada al centro de detención Prairieland, en en Alvarado, al sur de Dallas pero la señora, de nombre Sara Beltrán Hernández, salió después de pagar una fianza de  15 mil dólares por orden de un juez de migración, según reportó su abogada Fatma Marouf.

¡Se Cae La Sopa!

Explicado de otro modo, una cosa es ser detenido o arrestado por la Migra, y otra es ser deportado. De hecho, a nivel nacional, según el Trac Immigration, organización dedicada a rastrear el número de casos de arrestos, detenciones y deportaciones de la Migra, una de cada dos personas arrestadas se quedan aquí en Estados Unidos. Si, una de cada dos. En números exactos, el 54 punto 2 por ciento.

Y en algunos lugares, depende de la corte de inmigración, el porcentaje es muchísimo más alto.

Por ejemplo en Nueva York, la corte de inmigración autorizó a que se quedaran en el país hasta el 84 por ciento de los detenidos. Por contraste, la corte de Los Fresnos, en Califas, solamente autorizó al 9 por ciento, y en Houston solamente un 6 por ciento.

No todo es jauja, claro, como bien me recuerda mi compañera Adelina Mitchell, del Georgia Latino Alliance for Human Rights. En Georgia solamente se queda uno de cada 6, y particularmente en Atlanta uno de cada cinco, y es el peor estado del que hay cifras, pero algo es algo.  Aquí en Illinois estamos exactamente al nivel de la media nacional, con un 54 por ciento de no-deportados.

Y claro también, que la nacionalidad tiene que ver. Y mucho. Los nacionales de Djibouti, República Dominicana, Bután, las islas Heard y McDonald y los holandeses, por alguna razón, se quedan casi todos, un 99.9 por ciento de las veces.

En cambio los del Alto Volta, Guinea Bissau, la República Eslovaca, Micronesia, Papua, Eslovenia y Nueva Zelanda están amolados. Nadie la hace. Los mexicanos y guatemaltecos estamos un poquito abajo de la media, con 48 y 46 por ciento.

El que quiera checar los datos y ver en qué corte le conviene a una nacionalidad determinada, pásele aquí, http://trac.syr.edu/immigration/ al proyecto de estadísticas de la Universidad de Siracusa.

Los que no, consideren que del arresto a la deportación se cae la sopa, y dejen de concentrarse solamente en la primera parte de las noticias. ¡No le hagamos el caldo gordo a la doctrina del pánico!